En la carta de apertura del estudio, Peter Hearn, presidente de WILLIS RE, y John Cavanagh, director general del la firma, destacan que salvo por el huracán Sandy las reaseguradoras han encontrado dificultades para resistir la presión del comprador para otorgar nuevas concesiones en las renovaciones. Esta situación ha ayudado a estabilizar los precios de mercado de forma global y los reaseguradores han concedido en gran medida a sus clientes continuidad en los términos y capacidad.

El informe apunta que serán las repercusiones sufridas por la crisis financiera global las que influyan más en las condiciones y los precios. Los rendimientos en las inversiones son cada vez más escasos, las grandes empresas en la mayoría de los mercados maduros están encontrando un difícil crecimiento y los grandes grupos aseguradores están reestructurando la forma en que compran reaseguro, se indica en el estudio.

Asimismo, WILLIS RE destaca que el año 2012 ha sido particularmente difícil para el mercado marítimo, que ha sufrido una de sus peores años en la historia reciente de la suscripción. Ya que se suman las pérdidas por el Costa Concordia y el deterioro de Rena desde 2011, a las consecuencias que se espera del huracán Sandy, que sí tendrá un impacto desproporcionado en el mercado marítimo. El informe señala que existen grandes pérdidas provenientes de yates y embarcaciones de recreo, carga general, vehículos importados, especie marina y continental. Además, las renovaciones en el seguro marítimo se están generando especialmente tarde debidas a la incertidumbre que rodea las pérdidas derivadas de Sandy.