Numerosos centros de todo el mundo emiten pronósticos para la temporada de huracanes del Atlántico utilizando una variedad de metodologías que nos ayudan a generarnos una idea del número de tormentas que se esperan. Los rangos usados son típicos, ya que la formación de ciclones tropicales aunque es compleja y generan pequeños cambios en las condiciones atmosféricas oceánicas, éstos se pueden multiplicar en los procesos no lineales generando una  intensificación de ciclones tropicales.

Desde la consultora destacan que la visión general es que “veremos casi normal o ligeramente por encima de la actividad normal de huracanes”. El promedio de las previsiones revisadas en el documento incluye 11,9 tormentas con nombre, 5,2 huracanes y 2,2 huracanes mayores. Esto se basa en gran parte en la expectativa de la fase El Niño débil de La Niño-Oscilación Sur (ENSO) durante la estación de huracanes, que normalmente hace las condiciones menos favorables para la formación de huracanes. No obstante, añaden que el mundo de la previsión se publica distintas opiniones con frecuencia. De hecho, desde que se publicó el resumen del Tropical Storm Risk ya se ha actualizado sus números y ha aumentado ligeramente su predicción para estar más en línea con las cifras de NOAA.

El Niño normalmente tiene condiciones menos favorables para la formación de huracanes

“Gran parte del razonamiento detrás del pronóstico se reduce a la expectativa de que la influencia de ENSO será débil este año, dejando la puerta abierta a otros factores como la Atlantic Multi-decadal Oscillation (AMO), the Madden-Julian Oscillation (MJO) y la corriente en bucle del Golfo de México, para tener una mayor influencia. “Un acto de equilibrio de estas diferentes influencias hace que la predicción estacional sea un reto y una comprensión de la gama de incertidumbre de las predicciones probabilísticas es esencial”, afirman desde Willis Towers Watson Networks.

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