En el encuentro se puso de relieve que el crecimiento mundial, particularmente sostenido (la previsión de la aseguradora para 2018 es del 3,2%), ha alcanzado su punto máximo y está empezando a mostrar señales de debilidad en los países avanzados.

La tendencia de las insolvencias empresariales lo confirma, registrando en 2017 una caída sin precedentes. Además, se prevé que en 2018 se ralentice la tendencia a la baja (-7% en la Eurozona y -5% en Estados Unidos).

Sarah N´Sondé, responsable de Estudios Económicos Sectoriales de la aseguradora, ha destacado que “estamos en un entorno en el que los precios del petróleo tienden a subir (aunque no han alcanzado los niveles de 2014); esto implica, en cierta medida, que algunos países sufren (en general, los importadores de petróleo), mientras que otros emergen como “ganadores” (los que producen petróleo). Esto se refleja en parte en los cambios de las evaluaciones de riesgo país del Barómetro de riesgo país y sectorial para el primer trimestre de 2018”.

Para Claudia Canals, economista senior de CaixaBank Research, “las perspectivas de crecimiento global de cara a 2018 y 2019 son buenas, aunque el balance de riesgos está claramente sesgado a la baja ante elementos de carácter macrofinanciero, geopolítico, comercial y político”.

En el caso de España, Gonzalo Bernardos, profesor de la Universidad de Barcelona, ha detallado que “tendrá un largo ciclo de crecimiento económico, con una coyuntura económica internacional muy favorable y una gran competitividad de las empresas del país".