Según cuenta hoy Cinco Días, más de uno de cada tres euros del gasto público se destina a pensiones. Entre los factores que explican esta subida, está por un lado el efecto sustitución –las nuevas pensiones que entran en el sistema son mucho más elevadas que las que salen– y, por otro, el envejecimiento de la población. A ello se suma el incremento provocado por la revalorización de las pensiones: hasta 2014 su subida estaba ligada al IPC interanual de noviembre.