Así indica que el concepto de multicanalidad es tan viejo como el nacimiento del comercio. “Desde los hititas hasta los fenicios, pasando por los romanos, cualquiera que tenía algo que vender a otro utilizaba todos los medios a su alcance para conseguirlo”, argumenta. Pero, desde aquella época hasta el momento actual las cosas han cambiado sustancialmente. Entre otros cambios menciona “el principio desregulador de finales de los 80”, que contribuyó a que “los bancos irrumpieran en la venta de seguros de Vida, especialmente en el sur de Europa”; a lo que añade que, a mediados de los 90, la compañías multinacionales “crean segundas marcas para la venta directa de seguros de Autos y Hogar como una necesidad, según sus estrategias, de aumentar su penetración y reducir costes de adquisición”; a lo que hay que sumar que, en los últimos tiempos, también lo están haciendo las compañías nacionales y que las grandes marcas de fabricantes de automóviles, ya en los 2000, “llegan a acuerdos de distribución con las aseguradoras, utilizando, en tiempos de crisis de matriculaciones, el seguro como ‘commodity’ de regalo de sus campañas de ventas”. Esto sin olvidar el boom de Internet y el ‘2x1’.

Ante la situación actual de multicanalidad, Biurrun considera que “se necesita claridad y transparencia en la función de mediación y asesoramiento en seguros” y, además entre otras cuestiones, también “es preciso establecer mecanismos coercitivos que persigan de manera eficaz y rápida las malas prácticas”.

Acceso al post de Carlos Biurrun en el  'Blog de la Distribución'