Respecto a temas concretos de la IMD II, señala que la cualificación de los mediadores de seguros es “clave”. “Parece que tiene sentido –detalla- que se exija mayor cualificación y una formación permanente, probablemente organizada por asociaciones y compañías, y preferentemente práctica y no burocrática, para los productos aseguradores más complejos”.

Asimismo, cree que la obligatoriedad de revelar la comisión “no conduce a una mayor protección al consumidor”. Es más, tampoco creo que copiar las propuestas de la MIFID (Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros) a la Directiva de Mediación sea apropiado”, concluye.