¿Cuáles son las líneas maestras de la asociación durante el presente mandato de la Junta? ¿Cuáles son las principales acciones que queréis desarrollar?

La entrada de la actual Junta Directiva en mayo de este año se produjo con vocación de impulsar su actividad ante los distintos retos que afectan a la supervisión de Seguros en general y al Cuerpo de Inspectores en particular. Desde esa óptica, nuestro objetivo esencial es reforzar el prestigio del Cuerpo de Inspectores de Seguros del Estado y poner en valor su actuación independiente en la actividad supervisora de la DGSFP.

Para lograr ese objetivo las principales actuaciones se orientan a tener una mayor presencia pública, para que se tenga un conocimiento real de la profesionalidad e independencia con que los inspectores de seguros prestan sus funciones, así como requerir que se nos reconozca como interlocutores a la hora de plantear cualquier tipo de modificación en el modelo de supervisión de seguros y planes de pensiones. Para nosotros es esencial reforzar la calidad y prestigio del propio cuerpo de inspectores a través de una máxima autoexigencia de los principios de profesionalidad e independencia.

La Junta también se dedica a la protección de los intereses y derechos de sus asociados en los aspectos que directamente afectan a su desempeño laboral, en particular en la DGSFP.

¿Cómo son las relaciones de vuestra organización con otras instituciones del sector, como la DGSFP o UNESPA?

Con la propia DGSFP se mantienen dentro de la máxima cordialidad, sin desconocer que, en determinadas cuestiones, los intereses de los inspectores como colectivo no coinciden con las líneas de actuación de la DGSFP.

En cuanto a UNESPA, queremos mantener las mejores relaciones posibles con ellos. Al igual que nosotros, la asociación debería estar interesada en que se disponga de un supervisor bien dotado de medios técnicos y humanos por lo que estamos abiertos a cualquier tipo de diálogo con ella ya que en un momento como el actual, en el que se está planteando, al menos en los medios de comunicación, un posible cambio del modelo de supervisión, tanto el sector asegurador como los supervisores deben apoyarse en la búsqueda de la mejor solución.


RETRIBUCIÓN ACORDE A LAS FUNCIONES

En líneas generales, ¿cuáles son las principales quejas y reivindicaciones laborales de los inspectores de seguros?

Nuestras reivindicaciones laborales tienen mucho que ver con la necesidad de disponer de un supervisor de seguros moderno y eficaz. En los últimos años se ha producido un incremento importante del número de inspectores destinados en la DGSFP, de manera que estamos ante la plantilla más alta de inspectores de la historia. Sin embargo, detrás de esas cifras, hay un aspecto significativo que no se hace público, y es que ese aumento se ha producido sin que se haya modificado de una manera adecuada la Relación de Puestos de Trabajo de la DGSFP. Esto significa que ese proceso de entrada de nuevos inspectores se ha llevado a cabo de una manera desordenada, sin una adecuada planificación ni de las necesidades de personal ni de dotar a la institución de una nueva estructura. La consecuencia más evidente es que el periodo en que los nuevos inspectores permanecen en los puestos de entrada se dilata hasta 7 años, aunque durante ese periodo tienen que llevar a cabo en la mayor parte de los casos funciones propias de inspectores “senior”. Ante esta situación, resulta imprescindible una actualización del catálogo de plazas de la DGSFP para que la retribución de los inspectores sea acorde al nivel de responsabilidad de las funciones desarrolladas.

Pero existen otros aspectos relevantes sobre los que APISE pretende seguir trabajando en relación con las condiciones laborales de los inspectores, lo que incluye la vigilancia de los lugares de trabajo de la DGSFP (tanto las provisionales como la vuelta a nuestra sede de Castellana 44), la extensión del teletrabajo o el fomento de la transparencia en los aspectos relativos al personal de la DGSFP, que incluye aspectos como la promoción profesional o  actividades formativas en centros públicos o privados.


 

“Los recursos económicos son claramente insuficientes”

APISE ha sido crítica con los recursos destinados a la supervisión del sector. Parece que al menos el número de inspectores se recupera. Actualmente, ¿es suficiente el total de profesionales del Cuerpo Superior de Inspectores de Seguros del Estado?

En línea con lo comentado, el problema de los medios de la DGSFP tiene más que ver con una falta de planificación que con el número de inspectores. La sensación que tenemos desde APISE es que se está incrementando la plantilla de inspectores sin que exista una planificación ni a corto ni a medio plazo de las necesidades que tiene el supervisor. Al final, en este proceso la DGSFP se mantiene con una dotación de personal más o menos constante (en el entorno de 200 personas), pero se convierte en una especie de pirámide invertida, con mucha proporción de inspectores y poca del resto de personal. Y eso lleva a que los inspectores tengan que desempeñar funciones que no son las que específicamente deberían tener asignadas.

Un supervisor moderno y eficaz no necesita solo inspectores, sino también una adecuada dotación de actuarios, técnicos, expertos en sistemas, expertos en controles, matemáticos y otra serie de profesionales. Y entendemos que la determinación de una adecuada dotación de inspectores debe ser el resultado de considerar cuál es la necesidad conjunta de profesionales de la DGSFP.

En cuanto a los recursos económicos, ¿son suficientes?

Los recursos económicos son claramente insuficientes y basta con comparar con los medios humanos y materiales disponibles en cualquier otro supervisor financiero para darnos cuenta de las alarmantes carencias de la DGSFP.

¿Os parece correcto el planteamiento lanzado en su día por las propias compañías de contribuir económicamente para dotar de recursos al sistema?

Ese planteamiento es el lógico en cualquier sistema de supervisión moderno. El punto de partida para garantizar la independencia de un organismo supervisor es que el mismo goce de independencia financiera, y esa independencia se logra disponiendo de recursos propios. La lógica de los estándares internacionales establece que el supervisor de seguros debería financiarse a partir de tasas que se cobren a las entidades supervisadas, ya que quien debe contribuir a los medios económicos para el adecuado funcionamiento del supervisor son aquellas entidades que caen bajo su ámbito de supervisión.


ALTA REPRESENTATIVIDAD EN LA PROFESIÓN

El número actual de asociados de APISE es de 150, lo que incluye tanto inspectores activos en la DGSFP como en otros puestos de trabajo, tanto dentro de la Administración como fuera de ella. Por lo que se refiere a su representatividad en la DGSFP, son asociados de APISE el 91% de los inspectores.

Los miembros actuales de la Junta Directiva son: Consuelo Alonso González, María Luisa Álvarez Barby, Yolanda Serrano Waliño, Víctor Santiago García Calle, Carolina Lameiro Medina, Silvia Martín Ceballos, Esther Lago Medina y Santiago Durán Domínguez. Todos ellos se encuentran actualmente destinados en la DGSFP. La Presidencia corresponde a Santiago Durán y la Vicepresidencia a Esther Lago.


EL “ANACRONISMO” DEL MODELO SUPERVISOR EN ESPAÑA

Está sobre la mesa la reforma del modelo de supervisión, con la creación de la Autoridad Independiente de Supervisión de Seguros y Pensiones. ¿Es esta la mejor solución para mejorar el modelo de supervisión del sector?

España, en lo que se refiere a la supervisión de Seguros, se ha convertido en un anacronismo, al mantener un supervisor que forma parte de la propia estructura del Ministerio de Economía y que carece de recursos propios. Por eso APISE entiende que es imprescindible crear un supervisor independiente, pero sin que en ese proceso de creación se pierda de vista un aspecto esencial, y es que en todos estos años de gran convulsión en el sector financiero la actividad supervisora de la DGSFP ha mostrado una eficacia muy superior a la de cualquier otro supervisor financiero y que el pilar fundamental de la supervisión por inspección descansa en la independencia del inspector de seguros en su labor supervisora.

Así que nuestra conclusión es que si quiere tener éxito el modelo que se adopte deberá partir de dos premisas esenciales, organismo supervisor independiente suficientemente dotado y garantía absoluta de la independencia de los inspectores.

¿Qué defectos encontráis en esta propuesta y qué ventajas tiene?

El modelo señalado es sin duda el más adecuado para poder llevar a cabo una supervisión moderna y garantizar la protección de los intereses de los tomadores y asegurados, siempre y cuando parta de los principios señalados: recursos propios suficientes a través de unas tasas propias, independencia del organismo e independencia en la actuación de los inspectores.

En la medida que alguno de los anteriores elementos no esté suficientemente garantizado aumentarán los riesgos de no poder llevar a cabo una supervisión acorde con las necesidades actuales.