P.- El estudio que han realizado IMAF e INESE ha  generado algunos comentarios sobre el elevado número de corredores que, en dos años, puede llegar a desaparecer… ¿Qué puede decir en este sentido?

Francisco Betés.- El estudio pone de manifiesto que los corredores personas físicas y las corredurías, con negocio inferior a los 100.000 euros, han visto descender su cifra de facturación (comisiones) en más de un 40% en los últimos cuatro años. Asimismo, observamos que sus resultados han disminuido un 147%, es decir, más del 100%, lo que significa  que en conjunto están en pérdidas.
No es discutible, por tanto, que las corredurías pequeñas están en serias dificultades.

P.- ¿Pero,  sobre el total de corredurías existentes en el país, decir que 2.000 tienen ese alto riesgo parece muy elevado?

Francisco Betés.- De las corredurías controladas por la DGSFP, el 56,10% factura menos de 1.000.000 euros de primas, lo que significa unos 120.000 euros de comisiones al año. Esto ya nos daría que 1.680 corredurías estarían en esa situación de dificultad.
Pero además, si aplicamos este mismo porcentaje sobre las aproximadas 1.500 corredurías autorizadas por las Comunidades Autónomas, añadiríamos otros 840 corredores y corredurías que también serían pequeñas o muy pequeñas. Con este simple cálculo, la cifra de corredurías que van a pasarlo muy mal sino reaccionan inmediatamente asciende a 2.480 corredores y corredurías.

P.- ¿Qué factores internos y externos han influido para llegar a esta situación?

Francisco Betés.- A mi juicio hay tres factores fundamentales. El primero, el descenso de la prima media que se ha reducido en porcentajes superiores al 35% en los últimos 4 años, especialmente en los ramos que más trabajan los pequeños corredores, como son Autos. En segundo, está la disminución de la demanda provocada por la propia crisis económica. Y, eltercero, citaría la fuerte competencia que proviene tanto de bancaseguros como de las nuevas formas de comercialización a través de Internet., que afectan en mucho a las pequeñas corredurías.

P.- ¿Cómo se mantienen en la actualidad esos corredores?

Francisco Betés.- Ese es el gran misterio. El silencio que guardan esas pequeñas corredurías a pesar de sus dificultades. Es como si les avergonzara reconocer la situación de dificultad por la que están pasando. Creo que es bueno tomar conciencia de la magnitud del problema para poder empezar a buscar soluciones.

P.-  De todos los datos que se han conseguido en el estudio, ¿cuál o cuáles son los que  más le han llamado la atención’?  

Francisco Betés.- Todos sabemos que la Mediación ha estado muy castigada por la crisis, cosa que no se ha producido en las entidades aseguradoras. Pero, lo que realmente me sorprende es la magnitud del problema.

P.- ¿Cree que el ‘mercado’ dejará que desaparezcan?

Francisco Betés.- Desgraciadamente estas corredurías no son muy significativas a nivel de negocio global. Según mis estimaciones, representarían tan solo un 15% del total de negocio intermediado por corredurías. Creo que esa es la clave por la que “el mercado” puede sencillamente dejar que desaparezcan.

EL IMPACTO EN LAS PERSONAS

P.- ¿Qué consecuencias tendría esto para el sector?

Francisco Betés.- Desde el punto de vista cuantitativo no sería muy relevante, pero hay que tener en cuenta el enorme impacto en las personas; una cifra que, entre corredores y empleados, podría superar las 7.000 personas, y desde luego el efecto muy negativo que tendría sobre la imagen del sector el que estas entidades, que han demostrado su profesionalidad a lo largo de mucho tiempo, desaparecieran.

P.- ¿Qué opciones considera que hay para evitar esa desaparición? ¿Cómo se puede ayudar?

Francisco Betés.- Lo primero es que las corredurías pequeñas hagan oír su voz y hagan conocer sus dificultades, sin falsos miedos al qué dirán. A partir de ahí, creo que son las asociaciones de corredores las que deben buscar soluciones.
Yo he propuesto la creación de un fondo de reestructuración de la Mediación financiado por las entidades aseguradoras que, con tan solo el 0,25% de lo que facturan en un año los corredores, permitirían dotar este fondo con más de 25 millones de euros, lo que, sin duda,  sería una fórmula magnífica para ayudar a la reestructuración.

P.-  En un artículo comentaba que si las compañías hubiesen decidido aumentar la remuneración de sus redes de distribución, la situación sería muy diferente, ¿puede explicar esta afirmación?

Francisco Betés.- Si las entidades aseguradoras hubieran dedicado la mitad del incremento de sus beneficios en ese periodo a ayudar a sus redes de corredores, la situación habría sido totalmente distinta. Han hecho un esfuerzo en elevar algo las retribuciones, pero aun así no es suficiente.
Insisto en que el fondo de reestructuración de la Mediación sería, a mi juicio, la solución.

P.-  Si tuviera que dar un consejo a esos corredores cuyos negocios están en riesgo, ¿qué les diría?

Francisco Betés.- Que tomen conciencia de la situación, que sigan con su proceso de ajuste de estructuras, y que hagan ver a través de sus asociaciones que la situación es grave y necesitan ayuda.
Las corredurías pequeñas tienen una media de ingresos de comisiones por empleado de 40.000 euros, frente a los más de 100.000 euros que tienen las corredurías de mayor tamaño. Esto es una parte del problema, tienen que mejorar su eficiencia.
Lo que me temo es que, ahora mismo, no están en disposición de continuar, después de cuatro años de sacrificios, con sus procesos de ajuste sin ayuda externa.

P.- ¿Y al resto?

Francisco Betés.- Las corredurías grandes y que no tienen problemas podrían ser una parte de la solución. En este sentido creo que deben colaborar en esta reestructuración y pueden hacerlo actuando a través de fórmulas de compra o de asociación o de soporte a las pequeñas corredurías en dificultades.