En los últimos meses se han producido muchos cambios en el ramo de la RCP. ¿Cómo definiría el momento actual?

Lo definiría como un momento especialmente complicado. Hay varios aspectos que han creado incertidumbre en el sector.

Por una parte, la aplicación del nuevo “baremo de tráfico” para materia sanitaria, que ha llevado a un incremento considerable de las indemnizaciones como consecuencia de las reclamaciones de un paciente.

Y por otra, los cambios en las compañías que están operando en el ramo tanto en las pólizas privadas como en las que contratan algunas Administraciones para asegurar a los profesionales de los servicios públicos. Muchas de ellas entran en el ramo con primas de captación muy agresivas, pero cuando se dan cuenta de la estrechez de los márgenes y de la dificultad de gestión del ramo, abandonan. Esto no es algo nuevo, ya lo hemos vivido en otras ocasiones.

Aunque la situación parece complicada, en A.M.A. mantenemos la misma política de servicio al mutualista y vamos a seguir a su lado. Nuestros asegurados pueden estar tranquilos de que A.M.A. sigue teniendo la misma vocación de permanencia con la que entró en este ramo hace más de 20 años.

 

¿El seguro de RCP es un producto complejo?

Sin duda, éste es un ramo complejo, tanto por la naturaleza de las reclamaciones, como por la variabilidad en las cuantías reclamadas y el hecho de que, generalmente, el siniestro suele declararse mucho tiempo después de que tenga lugar el acto profesional, lo que requiere especialización.

 

El nuevo “baremo de tráfico” se aplica desde el 1 de enero de 2016, ¿qué ha supuesto su entrada en vigor para el sector sanitario?

Lo primero que hay que decir es que el nuevo baremo tiene carácter orientativo para materia sanitaria, pero sí que se va a tomar como referencia para el cálculo de las indemnizaciones que se puedan derivar de las demandas por actos sanitarios. Aún es pronto para dar cifras exactas, porque hay pocos fallos judiciales, pero las cuantías de las indemnizaciones se elevarán, al incluir nuevos conceptos y adaptar la situación española a la realidad europea.

En concreto, las indemnizaciones pueden llegar a triplicarse en los casos de lesiones graves y fallecidos, y tendrán impacto, aunque algo más contenido, en las lesiones leves.

Ejemplo 1: Fallecimiento de un padre de familia con dos hijos menores (*) Ingresos anuales padre = 60.000 Euros).

• Antiguo baremo: 300.000

• Nuevo baremo: 800.000

Ejemplo 2: Amputación unilateral a nivel de cadera de una pierna que genera una situación de incapacidad permanente total.

•Antiguo baremo: 745.000

•Nuevo baremo: 1.209.000

 

Ante esta situación, ¿qué recomienda a los profesionales sanitarios?

Hoy en día es más importante que nunca prestar atención a los capitales contratados, revisarlos con el objetivo de contar con capital suficiente para hacer frente a las posibles reclamaciones. En nuestro día a día como aseguradora, hemos podido ver casos de profesionales sanitarios, que habiendo sido condenados al pago de indemnizaciones superiores al capital contratado en sus pólizas de RCP han tenido que enfrentarse a situaciones verdaderamente complicadas, como el embargo de sus bienes personales, viéndose afectados no solo en el terreno económico y profesional, sino también en el personal y familiar.

Debe tenerse en cuenta, además, que la legislación española prevé la posibilidad de ejecutar provisionalmente una sentencia. Por eso, el profesional sanitario puede ver sus bienes embargados aun sin sentencia definitiva, que puede ser a su favor. Y teniendo en cuenta que un fallo favorable puede tardar años en llegar, el daño sufrido por el profesional sanitario tanto patrimonial como personalmente será difícilmente reparable.

Por todo ello, es conveniente que los profesionales sanitarios revisen sus pólizas y adapten los capitales asegurados a esta nueva situación.

 

¿Afecta el nuevo baremo por igual a todas las especialidades?

Todas las profesiones sanitarias se verán afectadas por la aplicación de este nuevo baremo ante cualquier reclamación, pero inevitablemente más aquellas que tienen un mayor riesgo en el ejercicio de su actividad.

 

¿Es necesario un baremo específico para el sector sanitario?

Sí, sería necesaria la puesta en marcha de un baremo sanitario específico que permitiera evaluar de forma más adecuada las lesiones sufridas en este ámbito. Y esperamos que se produzca pronto. El Senado acaba de aprobar una propuesta para que el Ministerio de Sanidad lo elabore.

En la Ley 35/2015 que reforma el baremo de tráfico, se prevé la creación de un baremo sanitario complementario al de tráfico. Era la primera vez que se cuenta con una disposición legal donde se prevé el baremo sanitario, y ahora parece que se está avanzando.

Un baremo específico para nuestro sector permitiría trabajar con la debida tranquilidad y contar con las garantías necesarias para el ejercicio de la profesión. Pero también supondría una mayor seguridad para los pacientes, ya que se eliminaría la variabilidad de las indemnizaciones.

 

¿Es aconsejable que se suscriba una póliza de RCP particular aunque sólo se trabaje en la sanidad pública?

Sí lo recomendamos, y más hoy en día. Tradicionalmente, la mayoría de los servicios públicos han tenido una póliza que cubría al personal a su cargo. Los profesionales suelen contratar pólizas en exceso, que complementaban a las suscritas por la Administración, de forma que amplían los límites del capital. Pero, hay que tener mucho cuidado con esto. En ocasiones, se suscriben seguros con franquicias superiores a los capitales cubiertos por las pólizas contratadas por los servicios públicos de salud, principalmente por desconocimiento de sus límites, lo que podría dar lugar a situaciones de descubierto. Por ello, tener experiencia en esta materia es clave.

A esto hay que añadir que, cada vez más, los servicios públicos no encuentran quién les asegure, lo que genera una situación de desconcierto a los profesionales, que pueden ser denunciados directamente por la vía penal. Para evitar estar a merced de estos vaivenes, recomendamos que cada sanitario contrate su póliza con cobertura total, que además contemplará garantías de protección frente a la inhabilitación profesional o la cobertura en caso de omisión del deber de socorro.

 

¿Qué coberturas incluyen las pólizas de RCP?

Según la Ley de Contrato de Seguro, una póliza de este tipo cubre las indemnizaciones a terceros que se han visto afectados por un error en una actuación profesional. Pero, además, tiene el objetivo de proteger al facultativo de las reclamaciones, muchas veces infundadas, garantizándole protección de su patrimonio, una buena defensa jurídica y la prestación de fianzas a las que tuviera que hacer frente. Y, en caso de que exista una condena, tendría cubierto un subsidio por inhabilitación profesional que compensara esa situación.

Las pólizas de A.M.A. van más allá e incluyen otra serie de garantías, que son necesarias para una mayor seguridad del profesional, como la responsabilidad derivada de la explotación del negocio, una garantía frente a reclamaciones por protección de datos o la posibilidad de proteger la imagen profesional en internet.

Como digo, a lo largo de estos años hemos ido ampliando la póliza según las necesidades que los profesionales sanitarios han ido teniendo, a fin de poder darles una solución integral.

 

Es conveniente que los profesionales sanitarios revisen sus pólizas y adapten los capitales asegurados a la nueva situación

 

¿Qué aspectos debe tener en cuenta un profesional sanitario a la hora de contratar un seguro de RCP?