En este proceso de adaptación, además, la aseguradora ha reforzado su posición con la Mediación, pues considera que este canal va a ser crucial en la Protección Jurídica, “por tratarse de un producto poco conocido por la sociedad, que necesita ser explicado. “Creo –destaca- que hay una sinergia muy buena entre la Mediación profesional y la Protección Jurídica. Es una forma de diferenciarse y de aportar soluciones concretas a los problemas reales que hay en la sociedad, sobre todo en el ámbito de la empresa, y también en las familias”.

Rivera indica que, en el pasado, “ha habido una tendencia a utilizar la Protección Jurídica más como una colocación” dentro de otros seguros.  “No quiero decir que anteriormente no se explicase, pero se informaba con menos intensidad y menos énfasis porque no era necesario. Ahora, hay que explicarlo: su utilidad, para qué sirve, y que el cliente lo ‘tangibilice’. Si no, no tiene valor”, detalla.
Asimismo, explica que hoy día, el negocio de las aseguradoras especialistas en Protección Jurídica en España “es marginal”: “Nuestro objetivo no es competir por esos 150 millones de euros. La tarta es mayor. Los servicios jurídicos profesionales están en nuestro país por encima de los 3.000 millones de euros: grandes bufetes, firmas y demás. Evidentemente, a ese negocio no aspiramos, pero sí a un negocio de unos 800-1.000 millones de euros potenciales a los que una entidad como la nuestra puede optar. Ese es nuestro negocio, en el de empresas medianas y microempresas. No queremos repartirnos la tarta existente sino que sea mayor”.