En nuestro caso, no ha afectado al negocio ya que, en periodos de incertidumbre, las empresas tienden a tomar más precauciones, a asegurarse más. Pero esperamos que al final del primer trimestre de 2018 se retome la normalidad y, sea cual sea el resultado esta entrevista se hizo el día de las elecciones, el 21 de diciembre, tratar de que haya un Gobierno estable, sujeto a las normas democráticas.

Preguntado sobre si ha crecido el interés por las coberturas de riesgo político en Cataluña, el directivo ha señalado que esto "no ha sido frecuente, porque las inversiones se han paralizado o se han ido a otros destinos, infelizmente. Ojalá que el seguro hubiese sido un instrumento para ayudar a quitar esa incertidumbre, pero no ha sido así en este caso. Los inversores están esperando a ver qué pasa". Estas inversiones, según adelanta Dávila se han ido sobre todo "a Madrid y Lisboa, entre otras ciudades. Barcelona se había erigido como un centro de excelencia de congresos, startups y tecnología europeo, y ha sufrido un paréntesis, a la espera de lo que vaya a pasar.

A la espera de más movimientos tras el Brexit

Desde el inicio del Brexit para Eduardo Dávila todavía "ha pasado poco, porque el proceso sigue demorándose y, aunque se ha acelerado en los últimos días, todavía no está clara su fórmula final, se sigue discutiendo el marco, con lo cual es difícil que ciertas empresas tomen decisiones de calado. Fráncfort se ha erigido, en lo inmediato, como un centro financiero alternativo y Madrid se ha convertido en polo de atracción de algunas compañías más tecnológicas, con otro perfil, por sus incentivos fiscales, y comienza su candidatura como foco de determinado talento. Veremos algunos movimientos más".

"España -agrega el directivo- se ha alzado como centro europeo de operaciones para Uber, pese a que no está hoy muy de moda... Es que no sé cuánto de malo o bueno es ponerle puertas al campo. Lo que importa es satisfacer la demanda del cliente, con una regulación igual para todos que permita la libre competencia".

¿Y de servicios financieros? "Ha sido muy timorato", matiza el presidente de AON: "pero tenemos grandes instituciones que ya dirigen desde aquí el mundo, como los grandes bancos españoles. Y, en este proceso de digitalización e innovación, están tomándose medidas. Por ejemplo, Valencia es una ciudad que se alza como lugar europeo para las startups: está muy bien conectada con Madrid, tiene costa, un clima estupendo y es más barata que la capital. Ya que los inversores buscan en Bolsa española "estabilidad, certidumbre, mercados estratégicos con potencial de crecimiento, mano de obra cualificada, un ecosistema que proteja su inversión; compromiso con sus accionistas, un marco competitivo, regulatorio y de Gobierno receptivo a medidas que apoyen la inversión. Cuanto más les facilitemos esto, más vendrán", concluye Dávila.