“Los seguros contra sismos no representan un mayor esfuerzo y pueden cubrir tanto el valor del inmueble como el contenido. La gente puede comprar un buen seguro en vez de gastar, por ejemplo, en un televisor”, apuntó de Andrea en información de ‘Gestión’.

El ejecutivo aclaró que los créditos hipotecarios normalmente exigen un seguro, pero estos protegen a la entidad financiera y no al habitante del inmueble. “Dentro de las pocas colocaciones (de seguros contra sismos), la mayoría cubre la garantía bancaria”, acotó.

Por su parte, Gustavo Cerdeña, gerente general de LA POSITIVA, indicó que es muy reducido el número de clientes que adquiere un seguro contra desastres naturales. “Hemos identificado un riesgo latente. Por eso, desde hace dos años promovemos nuestro producto Hogar Positiva, que cubre para terremotos, incendios, inundaciones, etc.”, subrayó. Las ventas de ese seguro crecieron 22% de 2012 al 2013, dirigiéndose a clientes que ya pagaron la hipoteca o construyeron su casa. Es decir, tal producto no protege a los bancos, sino a las familias. “Las personas poco a poco están tomando conciencia, pero vemos que muchas veces prefieren asegurar primero su vehículo y luego el hogar”, dijo Cerdeña.