Fueron muchas las ideas expuestas sobre la importancia de la imagen, pero caben destacar dos: una, la imagen que transmitimos no sólo está relacionada con lo que nos ponemos, también la acompaña lo que somos, la imagen es lo que vestimos, pero también son los gestos, los diferentes tonos de voz, los movimientos, etc. La otra idea destacada es que, en la imagen corporativa, todos y cada uno de los eslabones son importantes, pues la imagen de una empresa puede quedar perjudicada por el comportamiento de, por ejemplo, el recepcionista; por eso es muy importante cuidar todos los detalles.

Uno de los asistentes quiso conocer la opinión que los participantes en la mesa redonda tenían sobre los corredores de seguros. Las respuestas no fueron positivas: según se dijo, son los grandes desconocidos y lo que no se conoce no se valora; necesitan tener una mayor presencia en la sociedad; imagen gris…; pero todos los comentarios iban vinculados al sector en general no sólo a la profesión de corredor de seguros. En este sentido hubo una idea que llamó la atención: “Si la experiencia de las personas -se dijo- con el seguro es positiva, la imagen de éste también lo será y para lograrlo es muy importante ser eficientes”. Asimismo, se destacó que para lograr una buena imagen, además de ser un buen profesional, hay que ser una buena persona.

En este coloquio intervinieron Julia Saéz-Angulo, crítica de arte y periodista; Alicia Borrachero, actriz; Ángel Alonso Boggiero, magistrado; Jesús Martínez, editor de Expansión; y Amando de Miguel, sociólogo. El acto lo cerró José Luis Nieto, presidente del Colegio de Madrid, con unas palabras de agradecimiento a las compañías que apoyan a la Mediación y a las instituciones.