Esa quiebra, de acuerdo con el funcionario, es el resultado de tres hechos que ocurrieron simultáneamente en el transcurso de los últimos años en el sistema de salud. Una, fue el aumento vertiginoso del aumento de cobertura del régimen subsidiado, que pasó de ocho millones en 2006 a más de 20 millones en 2012; el incremento, también acelerado, de los recobros de las EPS al Fosyga por la prestación de servicios y medicamentos no incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS) -aunque parte de esos recobros no tienen una justificación clara y categórica- y, tercero, la igualación de los POS de los regímenes contributivo y subsidiado.

El resultado de todo ello, manifestó Gaviria en información de ‘Portafolio’, es una gran quiebra sectorial, con deudas impagas a las clínicas y hospitales y un deterioro significativo del patrimonio de las EPS. Para el Ministro, “la contabilidad no llegó a las EPS”, con lo cual quiso decir que “los balances de las EPS están llenos de mentiras”.
Asimismo, explicó que el sistema necesita recursos millonarios para que clínicas, hospitales, EPS y demás eslabones de la cadena funcionen adecuadamente. Una de las posibles fuentes de recursos adicionales para la salud es la propuesta que hizo el ministro Gaviria de fijarles un impuesto a las gaseosas.

REVISIÓN DEL SOAT

Por otro lado, el superintendente Financiero, Gerardo Hernández, reveló que la entidad está haciendo una revisión muy juiciosa de las tarifas del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) con el fin de verificar la razonabilidad de los gastos de administración, teniendo en cuenta el aumento del parque automotor y la tarifa que pagan los tenedores de vehículos. Esa revisión no necesariamente significa un aumento de la tarifa, ya que podría fijarse en un nivel inferior al actual.