El beneficio de explotación fue de 684 millones (785 millones de euros), frente a los 727 millones (834 millones de euros) de 2011 y el resultado después de impuestos quedó en 351 millones (402 millones de euros), frente a los 427 millones (490 millones de euros) de 2011.

Simon Lee, consejero delegado del grupo, señala que en 2012 “se han conseguido unos sólidos resultados que ponen de relieve sus significativos progresos en unas condiciones de mercado difíciles”. “Hemos registrado un crecimiento positivo en las primas. El beneficio de explotación se ha visto afectado por los terremotos en Italia, las fuertes lluvias del Reino Unido en el primer semestre del año y el descenso de las rentabilidades de los bonos”.

“Seguimos ejecutando nuestra estrategia de crecimiento en todo el mundo –anticipa- sin descuidar ni la rentabilidad ni la calidad en la suscripción de riesgos. En 2012, más del 65% de nuestras primas se emitieron fuera de Reino Unido y, a medida que desplazamos el foco de nuestro negocio hacia mercados que ofrecen tasas de crecimiento más elevadas y mayores márgenes, somos optimistas acerca de nuestras perspectivas de crecimiento en el futuro”.