El acto lo abrió Fernando Igartua, vicepresidente del bufete, quien se detuvo en la “propuesta de reforma de la legislación mercantil formulada por la Comisión de Expertos en Materia de Gobierno Corporativo”, presentada el pasado lunes. Resaltó que esta propuesta se enmarca en un momento en el que se está trabajando en las reformas del Código Penal y del Código Mercantil, que será “la reforma más importante del Derecho Mercantil que se ha acometido desde 1989 y que todos estamos esperando”.

En cuanto a la repercusión en la responsabilidad de administradores, consejeros y directivos, explicó que esta reforma incluye el establecimiento de un “espacio de inmunidad” para los administradores y directivos cuando se trate decisiones empresariales que sigan el “procedimiento adecuado” y contemplen el deber de diligencia, así como una nueva regulación del conflicto de intereses y la obligación de que los administradores declaren en la memoria tanto el balance como la solvencia de la sociedad.

Asimismo, subrayó que dicha propuesta también menciona el seguro, por lo que tal vez se haga constar en la memoria aquellas contingencias para las que la empresa cuente con un seguro de RC. “¿Se trata de un guiño al seguro obligatorio? No lo quiero y no lo creo. Pero parece que, por primera vez, el legislador se da cuenta de que el seguro tiene algún sentido”, declaró.

Luis Docio, director general de MARSH en España, habló de la importancia de los seguros D&O, incidiendo en que en los últimos años “se ha disparado su contratación” por los efectos de la crisis. De hecho, apuntó a un incremento de las reclamaciones hacia entidades financieras y constructoras e inmobiliarias, dos de los sectores más castigados por la actual coyuntura.

A continuación, Francisco Peña, socio de Gómez-Acebo & Pombo, departió acerca de la responsabilidad de administradores y consejeros. Hizo hincapié en que el clausulado del contrato debe estar bien redactado y adecuado a nuestra legislación e instituciones de Derecho, ya que suelen ser coberturas importadas del ámbito anglosajón. “Esas traducciones generan confusión, lo que va en perjuicio del asegurador”, advirtió.

EL MERCADO CONTINÚA CRECIENDO

José María Elguero, director del Servicio de Estudios del bróker, se encargó de repasar los resultados del informe. Según sus datos, el mercado de los seguros D&O volvió a crecer en 2012, tanto en primas como en pólizas. Las primas alcanzaron los 145,75 millones de euros (+7,87%), mientras que el número de pólizas se elevó hasta 36.268 (+16,21%), con lo que ya supone un 9,65% del volumen total de primas de RC.

Además, estos seguros se han extendido a las pymes, puesto que el 34,5% de ellas ya cuenta con uno de estos productos (28,8% en 2011). De hecho, el 34% (+5%) de los nuevos compradores fueron pymes, seguidas por las empresas familiares (20%) y entidades financieras (18%). El sector servicios ya supone un 42% de las pólizas, acercándose a la industria (57%). En cuanto a la prima media, descendió hasta los 4.018 euros al año (4.382 euros en 2011), aunque se atisba el fin del ciclo de ‘mercado blando’ como consecuencia del aumento de la siniestralidad.

Pero también hay datos no tan positivos. Por ejemplo, una de cada dos empresas desconoce la existencia de este tipo de seguros, aunque supone una mejora respecto al año anterior, cuando un 60% de las empresas decía no conocerlo; y la crisis ha provocado que el número de empresas que deciden no contratarlo, por su coste, haya pasado del 5% al 12%.

No obstante, el auge del seguro D&O queda patente en el aumento del número medio de corredurías y operadores que llevan estos productos en su oferta, que en 2012 llegó hasta los 280 (+36,5%). Hay que anotar el descenso del peso de los corredores (52%), que ceden cuota en favor de los operadores de bancaseguros (39% en 2012, frente al 36% del ejercicio anterior).

OTRAS CONCLUSIONES

- El mercado está muy concentrado, pues las siete primeras entidades acaparan el 89,9% de las pólizas de D&O (88,1% en 2011), mientras que las dos primeras controlan un 52,5% (48,65% en 2011).

- La siniestralidad alcanzó al 43,2% (+6,6%) de las empresas aseguradas. Y el 4,45% de las empresas que tenía seguro de D&O entraron en concurso de acreedores. Destaca el aumento de las reclamaciones individuales, que ya suponen un 75% del total. Su objetivo principal son los CEO de las empresas (75%), seguidos por los presidentes (38%) y directores financieros (36%).

-Los gastos de defensa jurídica supusieron un 74% (82% en 2011) de las cantidades satisfechas por las aseguradoras, mientras que las indemnizaciones por responsabilidad fueron la partida que más creció (+12), suponiendo el 22% del total. Las cantidades desembolsadas se completan con las destinadas al pago de fianzas (2%) y multas.

- En cuanto al origen de las demandas, la mayor parte procede de la Junta de Accionistas (41,8%), seguida por los empleados (35,5%) y los acreedores (11,9%). Las entidades financieras (37,8%) y las inmobiliarias y constructoras (31%) son las que acumulan más reclamaciones.