Los beneficios, por el contrario, se vieron afectados por la siniestralidad derivada de las inundaciones en Reino Unido y los terremotos en Italia. Así, el ratio combinado operativo aumentó en dos puntos, hasta un 95,2% , y el resultado de suscripción bajó un 23%, hasta 158 millones (200,7 millones de euros). En el mismo porcentaje se redujo el resultado de explotación, para quedar en 316 millones (401 millones de euros), mientras que el beneficio después de impuestos fue de 164 millones (208 millones de euros), un 41% menos que un año.

El grupo británico destaca la solidez de sus resultados a pesar del difícil entorno económico y la climatología adversa, y anticipa para la segunda mitad de 2012, “una situación del mercado que seguirá siendo difícil pero, a lo largo de los últimos años, hemos demostrado estabilidad a pesar de las condiciones más adversas”, según Simon Lee, consejero delegado del grupo. “Gracias a esta base y a unas prioridades estratégicas claras, estamos seguros de poder generar unos buenos resultados en el ejercicio completo”, indica.

"La coyuntura económica, sin duda, seguirá siendo compleja en algunos de nuestros mercados”, añade. “A pesar de ello, confiamos en nuestra capacidad para conseguir buenos resultados en el conjunto del ejercicio y un ratio combinado operativo inferior al 96% si los niveles de pérdidas debido a condiciones meteorológicas desfavorables son normales para el resto de 2012. Estas buenas perspectivas quedan reflejadas en el aumento del 2% del dividendo a cuenta hasta 3,41 peniques (frente a los 3,34 peniques en el primer semestre de 2011)”, concluye.