Se estima que para 2020 más de dos tercios de los automóviles vendidos en todo el mundo contarán con alguna forma de conectividad, lo que contribuirá a un control más eficiente del tránsito y ayudará a reducir la cantidad de tiempo que se pasa a bordo del vehículo. Además, junto a las funcionalidades de conducción automatizada, se mejorará la seguridad de las carreteras, debido a que permitirá a los conductores anticipar los problemas de tránsito y evitar colisiones.

En ese sentido, la telemática ofrece nuevas oportunidades a los aseguradores y podría mejorar los resultados, así como la experiencia del cliente, por ejemplo, agilizando la tramitación de siniestros, ofreciendo retroalimentación a los conductores y añadiendo servicios como la recuperación de vehículos robados.

“A la luz de estas ventajas, estimamos que la demanda de seguros basados en uso aumentará durante los próximos años”, sostiene la reaseguradora. Así, argumenta, las compañías deben adaptarse a las posibles situaciones que puedan plantearse, colaborar con los organismos reguladores y con los responsables de la formulación de políticas, y prestar atención a la jurisprudencia y a las preferencias de los consumidores.