En una entrevista con ‘Notimex’ explicó que en los últimos años se han dado cambios importantes en la demografía de los países, además de un aumento importante en la expectativa de vida, pero la tasa de aportación se mantiene estática. Tras una reunión entre representantes de las Asociaciones de Administradoras de Pensiones de México, Colombia, Perú y Chile, que se llevó a cabo esta semana en el país, Arthur precisó que la tasa de aportación en la mayoría de los países es del orden de 10%. Sin embargo, en México esta tasa es de 6,5% para trabajadores que cotizan al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque para los trabajadores del Estado el porcentaje se eleva a alrededor de 11%.

No obstante, con esos niveles la tasa de reemplazo (el porcentaje de salario que recibirá el trabajador al momento del retiro) es muy baja, advirtió el directivo. “Ese 10% no es suficiente para financiar la pensión. Tenemos que hacernos cargo de que en el periodo durante el cual el trabajador está llamado a gozar de su pensión, que es más largo porque su periodo de vida es mucho más larga, cuente con recursos”, dijo.

Por último, el ejecutivo consideró que es necesario también lograr una mayor flexibilidad en los regímenes de inversión de los sistemas de pensiones: “Los fondos de los trabajadores están dirigidos a instrumentos que se invierten en nuestros mismos países y en los mercados más desarrollados, y en la medida que esos mercados tengan una mayor recuperación o un mejor ritmo, los trabajadores van a tener un mejor retorno”.