Según Vidal, en 2012 la facturación de primas respecto al Producto Interior Bruto (PIB) fue del 2,2%, lo que corresponde a un consumo de seguros per cápita de alrededor de 325 dólares por año. En relación a la penetración, ésta se sitúa en el 2%, por detrás de Puerto Rico, Chile, Brasil, Venezuela, Panamá, Argentina, Colombia y El Salvador.

VENCER LA ANTICULTURA

A pesar de estos resultados el mercado uruguayo representa una gran oportunidad para el negocio asegurador. La principal es el bajo consumo y por lo tanto el gran camino que queda por desarrollar. Para ello, el directivo de MAPFRE considera que hay determinados riesgos culturales no sencillos de vencer. Se da especialmente en Vida "donde la sensibilidad al riesgo no se asume en la idiosincrasia de nuestra sociedad. Se puede afirmar que la mayoría de la población activa carece de protección adecuada a las necesidades personales que determina su ciclo de vida y entorno socio económico".

A pesar de estos prejuicios sociales, esta línea de negocio avanzó un 35% en pólizas en 2012 frente al año precedente, según datos del BCU.

Destaco asimismo que los ingresos per cápita no son en sí mismo un escollo puesto que “hoy las compañías aseguradoras están más activas y aceptan el desafío de desarrollar productos que alcance a todo el espectro socio económico”. Además, se produce un cambio de estrategia a través de nuevos canales para llegar a todos como es el telemarketing, redes sociales, call centers, bancaseguros, internet, y el desarrollo de microseguros, subrayó.