A la misma fecha, la inflación, factor clave en la suscripción, registró un 8,6%. Este hecho incentivó al Banco de la República a adoptar una política monetaria más restrictiva, con efectos negativos en la demanda del crédito, el consumo de los hogares y los niveles de empleo, elementos determinantes en la dinámica del sector, detalla el informe.

Entre los retos de crecimiento para el sector, éste creció un 11% a junio de 2016, impulsado en gran parte por el aumento de 129% en las rentas vitalicias provenientes de siniestros del seguro previsional. Excluyendo este ramo, explica la agencia, el crecimiento del sector fue de 7% a junio de este año. El ramo de riesgos laborales incrementó 7%, afectado por un deterioro del mercado laboral.

Asimismo, la baja en el dinamismo del crédito se reflejó en una disminución en las coberturas de Vida. En autos, el aumento resultó del alza en valores asegurados y ajustes tarifarios por la devaluación. Fitch Ratings estima que el crecimiento del sector será de entre un 8% y un 10% en 2016, excluyendo las rentas de invalidez y sobrevivencia.

Deterioro de la rentabilidad

La rentabilidad operativa de las aseguradoras se deterioró por un aumento en la siniestralidad, confirma la agencia. Particularmente, a raíz del efecto de la devaluación en autos y factores estructurales en el seguro obligatorio de accidentes de tránsito (SOAT), así como de la mayor inflación en el cálculo de las reservas matemáticas de las rentas vitalicias. Asimismo, el sector aprovechó un buen momento en el mercado financiero y los ingresos de inversión fueron el motor principal en el crecimiento de las utilidades netas de la industria. Fitch considera que los ingresos financieros registrarán una dinámica más moderada y de mayor volatilidad para el cierre del año.

Durante 2016, el Ministerio de Salud expidió la resolución 3823 de 2016, orientada a crear un sistema de información de atención en salud a víctimas de accidentes de tránsito y reglamentar las condiciones para la realización de auditorías de estos eventos. Fitch considera que estas medidas permitirán un control mayor del siniestro y desincentivarán el fraude en el SOAT. Sin embargo, la rentabilidad técnica continuará presionada por los problemas inherentes del ramo y el costo generado por la implementación de estas medidas.

Por último, en cuanto al ajuste de reservas técnicas, durante 2015, se reglamentaron las reservas de prima no devengada y la de insuficiencia de primas. Estas tendrán un período de transición hasta 2017 y, según las estimaciones de la base de aseguradoras calificadas por Fitch, su constitución no tendrá un efecto significativo en los resultados del sector.