En un informe sobre el mercado europeo, la agencia afirma que es habitual ver volatilidad en la demanda de productos de Vida, debido a una combinación de factores, incluyendo cambios en el tratamiento fiscal, iniciativas de marketing o competencia desde el sector bancario.

“El prolongado entorno de bajos tipos de interés ha hecho que los inversores se alejan de los productos tradicionales, como los depósitos bancarios y fondos de inversión, y buscan soluciones de inversión alternativos”, afirma Carlos Wong-Fupuy, director senior de análisis de la firma.

“Para las aseguradoras de Vida europeas, el mayor reto sigue siendo lograr rendimientos relativamente altos de las inversiones, dado el continuo entorno de bajos tipos de interés. Aunque el nuevo negocio se estructura hacia productos unit-linked, las carteras de productos tradicionales siguen siendo significativas importantes. Consideramos que el negocio garantizado puede representar un problema potencial a largo plazo, aunque existe la posibilidad de un mercado secundario emergente para hacerse cargo de estas carteras. Esto podría incluir la venta o transferencia de carteras de negocio histórico a empresas especializadas, potencialmente respaldadas por firmas de capital privado”, concreta el analista.

En cuanto a los seguros de No Vida, A.M. Best examina cómo sigue siendo un mercado muy competitivo, con un fuerte peso de Autos en países como Italia, Francia, Alemania y España, que en general es el tipo de actividad cono más presión competitiva). “Esperamos que los resultados técnicos en negocio de No Vida experimenten una mayor volatilidad debido a la exposición a la catástrofe, aunque en el año, hasta la fecha, han sido pocas las pérdidas importantes”, concreta.

La investigación también examina cómo algunas de las mayores aseguradoras de Europa están centralizando los recursos y han aumentado sus niveles de retención en los últimos años, tratando de hacer sus programas de reaseguro más eficiente. Esta tendencia ha continuado en 2015, con los mayores grupos centralizando sus compras de reaseguro, incluso con la creación de reaseguradoras cautivas.