En el caso de la EIOPA, siguiendo de cerca la situación de la estabilidad financiera, asevera el directivo, la imagen actual de los mercados financieros se puede caracterizar por “el aún débil panorama macroeconómico, el entorno prolongado de bajos tipos de interés, la fragmentación del sector financiero de la Unión Europea, así como una disminución de la confianza en las valoraciones de los balances generales y en la divulgación del riesgo. En el sector de seguros vemos que la incertidumbre sobre el futuro sigue siendo alta, mientras que el crecimiento del mercado se mantiene bajo debido a un rendimiento económico lento que ejerce presión en la venta de pólizas de seguros”.

Para Montalvo esto no significa que haya que culpar a las turbulencias financieras de todos nuestros problemas: “Es importante en esta situación avanzar y aprender las lecciones de la crisis. Una de esas lecciones es que los aseguradores deben ser capaces de identificar y gestionar de forma eficiente y rápida los riesgos, así como de mitigar los riesgos a los que se enfrentan. También deben incorporar en el precio y en los contratos la verdadera realidad económica de su posición de activos y pasivos. Este enfoque se prevé en el nuevo marco regulatorio para el seguro, Solvencia II. La aplicación de este marco es un paso muy importante con el fin de aprender nuestras lecciones de la crisis. Los ganadores del proceso van a ser aquellas compañías que mejoren su comprensión y respuesta a los riesgos”.

Una vez que esta crisis haya pasado, el mercado asegurador tendrá en sus manos la posibilidad de mejorar los servicios y las propuestas, ante esta cuestión, Carlos Montalvo revela que “conocer mejor a los clientes y ofrecer los servicios y productos que se necesitan y demandan los clientes, sin duda, será una ventaja competitiva”. No obstante, el director ejecutivo de la EIOPA revela que hay “un montón de trabajo todavía que se necesita hacer en esta área, sin embargo, la crisis debería haber sido una llamada de atención”. “Existe una fuerte necesidad de un cambio de paradigma en la transparencia y la lealtad hacia los consumidores: las compañías de seguros tienen que desarrollar productos más sencillos y comprensibles, dedicar más atención a la equidad de las condiciones contractuales y de revisar los gastos y comisiones aplicadas, asegurando que no son desproporcionadas. Además, las empresas deben tener un nuevo enfoque hacia los conflictos de intereses porque un ‘mal comportamiento’ en esta área no se seguirá siendo tolerado”, agrega.

DOBLE DESAFÍO: ADAPTAR LOS MODELOS DEL NEGOCIO A LAS CONDICIONES DEL MERCADO Y SOLVENCIA II

El futuro de las compañías de seguros pasa por un doble desafío, asegura Montalvo: “Deben adoptar sus modelos de negocio a las condiciones del mercado y a las demandas existentes, y al mismo tiempo implementar en la práctica en sus negocios los cambios regulatorios previstos en el nuevo marco de Solvencia II”. La Comisión Europea ha establecido recientemente una fecha límite para la plena aplicación de Solvencia II, 1 de enero de 2016, recuerda, “sin embargo, la preparación comenzará ahora: EIOPA utilizó su poder para emitir las Guías de Preparación a Solvencia II que engloba las directrices sobre Solvencia II. A principios de este año hemos consultado públicamente las presentes directrices y en septiembre finalizamos esta consulta. Estas Guías tienen por objeto garantizar que las empresas de seguros estén preparadas constantemente por Solvencia II en áreas tan fundamentales como son el sistema de gobierno, incluida la gestión de riesgos, la evaluación prospectiva del riesgo propio de la empresa en base a la evaluación de la solvencia (principios ORSA); presentación de información a las autoridades nacionales competentes (NCA’s) de pre solicitud de los modelos internos”.

“Solvencia II nos ayudará a superar los posibles retos futuros: sólo con una fuerte supervisión basada en riesgos tenemos una buena oportunidad para preservar la estabilidad financiera y mejorar la protección de los consumidores europeos”, reveló Montalvo.