Desde la asociación se remarca, asimismo, la incorporación cada vez más extendida en este ramo de coberturas integrales en los contratos, lo que hace que la mayoría de estos clientes estén asegurados en pólizas familiares. A 31 de diciembre, había 7.271.142 pólizas, lo que representa 95.902 más que el año anterior, con un crecimiento porcentual del 1,34%.

El seguro de Decesos incorporó el pasado año 1.714.039 nuevos asegurados de todas las edades. “Destacan la de los menores de cinco años, y las de aquellos clientes con 85 años o más”, se detalla desde UNESPA.

La mayor concentración de clientes se da entre los 35 y los 39 años, aunque en relación con la población en cada tramo la mayor penetración del seguro de Decesos se da en el grupo de entre 65 y 69 años (52,9% de la población de este grupo está cubierto). También en los tramos de edad 60-64 años, 70-74 años, 75-79 años y 80-84 años se dan porcentajes de clientes asegurados de más del 50% de la población total.

Cabe recordar que Decesos, junto con Salud, han sido los únicos negocios de No Vida que mantienen tasas positivas de crecimiento en su volumen de primas a 30 de septiembre pasado. Concretamente, la facturación en Decesos creció un 7% en los nueve primeros meses del año.

EL 62,9% DE LA POBLACIÓN DE EXTREMADURA ESTÁ ASEGURADA

Las estadísticas del seguro de Decesos también muestran que la distribución de este producto no es homogénea en el conjunto del país. Hay comunidades autónomas, como es el caso de Extremadura o Asturias, donde seis de cada diez ciudadanos están cubiertos por este tipo de seguros (en Andalucía, el porcentaje está en el 55,6% de la población, y otras donde su presencia es menor, como en la Ciudad Autónoma de Melilla, donde apenas llega al 16% de la población, o Islas Baleares y Navarra, con solo dos de cada diez (20,7%).