Con esos datos, el seguro de Crédito se convierte en un instrumento indispensable para reducir el importe de los impagados de una empresa porque dicho seguro, en un elevado porcentaje, cubre las posibles pérdidas por impago de sus clientes que pueda sufrir la empresa asegurada.

Clave en el caso de los concursos de acreedores

En el caso que el deudor sea declarado en situación de concurso de acreedores, la pérdida para la empresa proveedora es prácticamente total, porque solo el 7,5% de las empresas que entran en concurso de acreedores logra sobrevivir. Por ello, en caso de concurso de acreedores de la deudora, las posibilidades de recuperación del crédito son prácticamente nulas si la empresa proveedora no dispone de una póliza de seguro de Crédito; por el contrario, si la ha contratado previamente, ello provoca que el seguro disminuya sensiblemente la repercusión del impago en la cuenta de resultados del proveedor (vendedor).

Además del aspecto indemnizatorio que acabamos de citar, son dos los aspectos más valorados por los asegurados en esta modalidad de seguro: la información financiera sobre los clientes a los que la empresa vende a crédito y la recuperación del crédito impagado (en vía amistosa y, si cabe, judicial), en el mercado interior (español) o en cualquier punto del extranjero donde el tomador haya exportado sus productos.
Con la idea de dar conocer las características de este producto asegurador, así como del seguro de Caución, un producto asegurador enfocado a las empresas, INESE ha organizado un curso, de 21 horas lectivas, que se desarrollará en Madrid del 30 de mayo al 1 de junio.

Más información del curso.