Según un artículo publicado en la web de SWISS RE realizado por Cristina Ribeiro, Senior Underwriter Agriculture, que analiza el seguro agrícola en América Latina, destaca que desde México, a través del Caribe hasta Argentina, hemos visto una fuerte incorporación de los tradicionales programas de seguros agrícolas para muchos agricultores, pero esta medida no ha sido suficiente para garantizar la estabilidad de ingresos para la mayoría de ellos, afirman. Los gobiernos de varios países han mostrado interés en apoyar el desarrollo del seguro agrícola, ya sea a través de subvenciones o de la construcción de políticas específicas para el sector, ya que el avance de este tipo de seguro en cualquier país mundo, con raras excepciones, depende en gran medida del apoyo gubernamental.

Por otra parte, el aumento significativo de la participación de la agricultura en el PIB de los países latinoamericanos, el cambio climático y los desastres naturales, junto con la inestabilidad de los mercados financieros mundiales, así como el alza en el mercado de seguros para desarrollar soluciones nuevas y más adecuadas para cubrir este segmento. El artículo de la reaseguradora alemana explica que a pesar de los progresos ya realizados en muchos países de América Latina, existen diferencias significativas en la estructura, desarrollo y gestión de riesgos agrícolas de la región, lo que demuestra la necesidad de ampliar el debate sobre este tema y animar a los diversos programas y modelos de éxito.

Bajo este objetivo, SWISS RE ha realizado un taller sobre seguros agropecuarios en América Latina, América Latina Agro Workshop 2012, donde se dieron cita diferentes profesionales del mercado, incluyendo las aseguradoras y el gobierno, que pudieron compartir sus experiencias y discutir nuevas orientaciones de seguros agricultura en la región.

En las discusiones que entendamos mejor los modelos de negocio de algunos países de América Latina que se han destacado en este segmento, ya sea a través de la innovación, el apoyo del Estado o el volumen simplemente de primas. Se puede comprobar que la construcción de un fuerte fundamento seguro implica la estructuración de las políticas gubernamentales estables y permanentes, así como una base de datos de información confiable y adecuada, y las inversiones en el conocimiento y la tecnología y el establecimiento de un marco jurídico que permitir la evolución del mercado.

GRAN POTENCIAL DE CRECIMIENTO EN LOS SEGUROS

Es necesario que el mercado de seguros y reaseguros innoven y desarrollen las soluciones diferenciadas y más adecuadas a la realidad de cada región, como hemos visto suceder en Brasil en los últimos tres años. Pero es aún más necesaria para que el gobierno sea más involucrado en el tema y, de hecho, crear un programa específico para el sector, como hemos visto suceder en México, apunta el artículo de Ribeiro.

Todavía hay un gran potencial de crecimiento en seguros agropecuarios en América Latina, en términos de gama de la superficie y de los cultivos asegurados, ya sea a través del uso de la tecnología (satélites de imágenes, tecnología móvil, etc) para la gestión de los riesgos y como en la creación de nuevos productos. Con respecto a esto último, vemos muchos avances en países como Uruguay y Chile. En la Argentina, cuyo mercado de seguros agrícolas está más establecido desde hace años, algunas compañías de seguros invierten mucho en tecnología para monitorear a los asegurados de los campos.

Contrariamente a lo que muchos piensan, el seguro no es una herramienta innovadora, “es una herramienta importante para ser agregados en la gestión de riesgos de las empresas agrícolas y los gobiernos, especialmente hoy en día cuando vemos a una mayor frecuencia y gravedad de los fenómenos climáticos y la inestabilidad en la economía mundo”, señala Ribeiro.

En el caso de México, el actual sistema de seguros agrarios con la participación de los gobiernos, el sector privado y los agricultores, en forma de seguros de fondos de inversión - los Fondos denominados aseguramiento, que trajo grandes ventajas, tanto para el sector de la producción y para el mercado de seguros. Por su parte en Brasil, desde la implantación de la Prima de Subsidio del Programa de Seguro por el gobierno federal en 2005, el área en Brasil pasó de 70.000 hectáreas a más de 5 millones de hectáreas en 2011. La suma asegurada se incrementó de 127 millones de reales (63,8 millones de dólares) a más de 7 billones de reales (3.517 millones de dólares) en el mismo período.