Aunque el sector mantiene un elevado grado de competencia, las instalaciones presentan ciertas debilidades derivadas de su elevada dependencia del sector de la construcción. En este sentido, apunta la compañía, “destaca su sensibilidad a las fluctuaciones del precio de las materias primas y el hecho de que nos encontramos ante un sector atomizado con una gran presencia de microempresas y pymes, en el que se detectan elevados niveles de apalancamiento y una alta morosidad”.

COMPARTIR