“El sector seguros percibe un clima complejo y de cierta incertidumbre donde el bajo crecimiento también determina las pocas inversiones, que no siempre buscan pólizas de mediano o largo plazo. Eso es determinante”, explicó Betancourt en información que recoge ‘El Salvador’. No obstante, recordó que aunque en 2011 el sector solo creció un 4,8%, superó con creces su desempeño de 2010, cuando registró un comportamiento del 0,6 %.

RENTALIBILIDAD, "EN EL MÍNIMO SOSTENIBLE"

“Nuestro promedio ideal de crecimiento debería de rondar el 10%, pero es complicado al no tener condiciones claras para crecer. A pesar de que la gente se siente insegura, no se está contratando más pólizas, eso no lo estamos experimentando”, detalló Betancourt, quien especificó que, hasta la fecha, un 34% del margen de beneficio de las aseguradoras se destina a cubrir el pago de tributos, sobre todo el aumento de la renta, los reaseguros y la eliminación de exenciones de algunos tipos de pólizas por parte de la SSF. Además, a ello se suma que desde el pasado mes de enero, tienen que abonar a la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) 2,1 millones (235.141 dólares) para el manejo operativo y presupuestario de la entidad gubernamental, que también recibe un 90% de la banca, corredoras de bolsa y administradoras de fondos de pensiones. Por esta razón los efectos sobre la rentabilidad o capitalización de las empresas continúan “en el mínimo sostenible”, argumentó.

ESCENARIO REGIONAL

Cuando se compara el escenario regional, Costa Rica reporta un volumen de primas de 650 millones (72,78 millones), mientras que el Guatemala oscila entre los 550 y 600 millones (entre los 61,58 y 67,18 millones), y Honduras se va acercando con 424 millones (47,47 millones), gracias al ingreso en el último año de cinco nuevas compañías y la unificación de varias en diversos bloques regionales de aseguradoras.

“Hay varias aseguradoras internacionales que han buscado su ingreso al mercado nacional pero sus planes de expansión no logran cazar con los requerimientos gubernamentales y las expectativas de desarrollo”, explicó el dirigente. A juicio del dirigente, lograr el crecimiento del sector es un reto que debe pasar por buenas prácticas de mercado, en términos de precio, y en tener mejores condiciones adquisitivas y de inversión para los clientes que busca los beneficios de los seguros, sin olvidar la existencia de nuevas condiciones que determinan los daños o eventos.