Tras la presentación inicial de Salvador Arancibia, adjunto a la dirección del diario económico, Jean-Paul Rignault, consejero delegado de AXA ESPAÑA, destacó que la investigación y el análisis del cambio climático es un elemento central en la estrategia de su compañía, puesto que “la señal de un cambio climático a escala global es evidente”. Afirmó que este escenario “aumenta los riesgos a los que se exponen las compañías aseguradoras” e hizo hincapié en que las entidades del sector tienen “mucho que aportar en la lucha contra el cambio climático”, tanto por la información de la que disponen -informes de siniestros, análisis de riesgos, etc.- como por su capacidad para “inclinar a la sociedad hacia políticas más ecológicas y responsables”.

Josep Alfonso, director de Comunicación, Responsabilidad Corporativa y RR. II. de la aseguradora, moderó una mesa redonda acerca de los retos del sector asegurador ante el cambio climático y los riesgos medioambientales. José Luis de Heras, director gerente del Pool de Riesgos Medioambientales, explicó que tanto los riesgos medioambientales como los relacionados con el cambio climático son de interés público, comparten su potencial catastrófico y tienen su base en un entorno cambiante.

Pilar González de Frutos, presidenta de UNESPA, también habló del protagonismo del sector asegurador ante los riesgos naturales y medioambientales. “Los aseguradores somos expertos en esta materia, estamos acostumbrados a gestionar siniestros y anticiparnos”, afirmó. Asimismo, remarcó la importancia del CCS. “Su existencia y funcionamiento es una doble garantía, tanto para el ciudadano como para la técnica aseguradora”, precisó. Por otro lado, remarcó que acontecimientos recientes como las tempestades ciclónicas atípicas o el terremoto de Lorca hicieron que el sector asegurador español se diera cuenta de la necesidad de replantear los protocolos de actuación y la relación con el cliente en caso de siniestro.

A continuación, Flavia Rodríguez-Ponga, directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, se detuvo en la relevancia de la mitigación de los efectos del cambio climático. “Es fundamental la concienciación y la actuación de las autoridades”, señaló, aunque también incidió en el papel del sector asegurador en la cobertura del riesgo y su prevención.

Efectos del cambio climático

El siguiente panel de expertos, moderado por Ana Medina, redactora de Expansión  departió acerca de los efectos del cambio climático. Teresa Ribera, asesora senior de Clima y Energía del IDDRI, insistió en el alcance de los efectos del cambio climático, puesto que “el 75% de las actividades económicas mundiales se ve afectada por las alteraciones climáticas”. Así, recordó que los fenómenos naturales causaron el pasado año pérdidas de 160.000 millones de dólares (117.795 millones de euros) en todo el mundo, de las que solo un 41% estaban aseguradas.

Mar Asunción, responsable del Programa de Cambio Climático de WWF España, desgranó la labor del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (ICCS) de Naciones Unidas, y Antonio Garamendi, vicepresidentes de CEPYME, reconoció que “el cambio climático es un problema global” en el que “todos los países deben contribuir a su solución”. Las medidas para combatirlo, apuntó, no han de afectar a la competitividad de las empresas españolas, que se verían “abocadas a la deslocalización”.

Finalmente, Carlos San Juan, catedrático 'Jean Monet' de la Universidad Carlos III, anotó que “el sector asegurador se tendrá que plantear cambios en la tarificación de seguros por zonas”, dependiendo de los riesgos existentes en cada punto geográfico, aunque denunció que, en su opinión, “en España estamos faltos de datos para evaluar riesgos climáticos y medioambientales”. Además, remarcó que “es más rentable investigar y prevenir que invertir en reservas financieras para afrontar estos riesgos”.

La clausura del encuentro corrió a cargo de Susana Magro, directora general de la Oficina Española del Cambio Climático, adscrita al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, quien afirmó que “los datos que tenemos son cada vez más certeros, y los modelos son mejores”.