El documento enfatiza que el riesgo de expropiación es uno de los que cada vez más afrontan los inversores extranjeros en países de Oriente Medio y Norte de África. La nacionalización de recursos naturales y la expropiación están siendo utilizados por algunos gobiernos como arma para calmar el descontento social.

“Las empresas con inversiones en el exterior están operando en un ambiente muy volátil, en el que la inestabilidad y el riesgo de cambio en las 'reglas del juego' pueden poner en peligro sus resultados financieros”, explica Santiago Herrero, director de Riesgo Político del bróker.

“El acoso terrorista en Argelia, la crisis de deuda europea, las expropiaciones de activos energéticos en Argentina y Bolivia, la guerra civil siria, el ataque a la embajada de Estados Unidos en Egipto y a su consulado en Libia, y los cambios de liderazgo en China, ilustran la naturaleza absolutamente cambiante del panorama del riesgo político hoy en día. De ahí que los inversores necesiten estudiar en profundidad estos riesgos para proteger sus intereses estratégicos, sus activos y su cadena de suministro", comenta.