“La situación es especialmente preocupante en el sector metalúrgico, que tiene un exceso de capacidad y que además se ve expuesto a las dificultades de sus principales clientes -las industrias automovilística y de la construcción-. Estos dos últimos sectores se consideran en riesgo también, ya que siguen siendo muy vulnerables al estancamiento de la demanda interna europea”, indica la aseguradora.

Frente a esta situación, algunos sectores en Asia y Norteamérica han mejorado o han mantenido su nivel. El riesgo de crédito se ha incrementado, a nivel mundial, en la industria metalúrgica y continúa siendo satisfactorio en los sectores energético y farmacéutico.