La compañía no podrá ofrecer sus servicios regulados de gestión de reclamaciones a nuevos ni actuales clientes. El organismo británico ha suspendido a la empresa por "animar a los viajeros a inventarse o adornar síntomas de enfermedades gástricas para obtener una indemnización". Este paso se suma a una serie de medidas adoptadas por el Gobierno británico para hacer frente a una ‘moda’ surgida para frenar las reclamaciones fraudulentas por enfermedades contraídas durante las vacaciones.

La información revela que Allsure también utilizaba argumentos comerciales engañosos, en los que se exageraban las cantidades para persuadir a los consumidores. Tras la investigación iniciada en febrero, se descubrió que había infringido las normas de conducta en sus llamadas a consumidores para comercializar las indemnizaciones por enfermedades contraídas en las vacaciones, al hacer reclamos falsos o infundados e intentar enseñarles para que dieran las respuestas indicadas y cumplir los criterios exigidos para formular una reclamación.

El jefe del CMR, Kevin Rousell, ha asegurado que se adoptarán "medidas firmes contra empresas de reclamaciones que incurran en conductas graves" y que "no se va a tolerar la conducta de fomentar la interposición de demandas fraudulentas". El sector turístico ha mostrado su preocupación por el repentino aumento de reclamaciones interpuestas a los seguros por turistas británicos con motivo de enfermedades gástricas como intoxicaciones alimentarias contraídas durante las vacaciones.

Por su parte, Allsure, que lleva desde 2014 desarrollando su actividad en el sector de las reclamaciones, puede apelar esta suspensión y tiene 28 días para presentar sus declaraciones al Tribunal de Primer Tramo, creado en 2008 en el marco de un programa para racionalizar el sistema judicial y compuesto por siete cámaras que dirimen sobre disputas legales en determinados ámbitos del derecho.