Susana Pérez, directora general de INESE, inauguró el evento, que este año lleva por título ‘Aires de cambio’. “Todo cambia de un día para otro. Este vértigo se ha agudizado en los últimos años”, afirmaba, destacando el papel del reaseguro en la respuesta a los imprevistos. Alfredo Arahuetes, visiting research professor en la Universidad de Oxford, repasó las perspectivas de la economía mundial. Explicó que la situación es buena, apreciándose contención en la evolución del endeudamiento, tasas de inflación moderadas, buena evolución del crecimiento del conjunto de economías mundiales, estabilidad en los precios de las materias primas y una tendencia positiva en la inversión internacional. No obstante, anotó que se atisban algunos “shocks” en el horizonte, como la política comercial de Estados Unidos y la guerra comercial con China, el brexit, la crisis de la deuda italiana o la situación hiperinflacionista en Venezuela.

En el caso de España, remarcó que presenta los costes laborales más bajos entre las grandes economías de la Unión Europea, además de ser el segundo país en productividad, solo por detrás de Irlanda. Por otro lado, incidió en la recuperación de la afiliación a la Seguridad Social, así como el paulatino descenso del desempleo. “Si mantenemos este rumbo, la economía española puede seguir creciendo”, declaró.

 

Afrontar el brexit

Juan Manuel Blanco, responsable editorial de INESE, presentó a Elisa de Blas, directora de Estrategia de Negocio de ADMIRAL, quien explicó cómo ha afrontado el brexit su entidad. Recordó que la compañía galesa trabajaba en España, Francia e Italia gracias a un pasaporte comunitario, por lo que decidió situar en Madrid su base para las operaciones en Europa Continental. Precisó que el grupo se ha planteado cuatro objetivos: garantizar la continuidad de operaciones, evitar el impacto en clientes y negocios, llevar a cabo los cambios de la forma más eficiente posible y estar listo para operar el 1 de enero de 2019. Para ello, ha tenido que solicitar las licencias y pasaportes oportunos, afrontar la unificación de la cartera de pólizas de España, Italia y Portugal –tenía pólizas gestionadas por las sociedades de Reino Unido y Gibraltar- y ajustas sus reaseguros.

 

Reaseguro español

José Ramón Jócano, senior advisor de NACIONAL DE REASEGUROS, remarcó que en 2017 se rompió con la tendencia de baja incidencia de catástrofes naturales –con los huracanes Harvey, Irma y Maria- y con los buenos resultados de los últimos años. Sin embargo, no condujo al fin de la situación de ‘mercado blando’, por lo que se produjo una reducción de márgenes y pérdidas en el reaseguro.

Respecto al mercado reasegurador en nuestro país, señaló que “se confirma el cambio histórico que supone que haya dejado de ser un mercado cedente para tener cierto equilibrio entre importación y exportación de reaseguro”.  Así, el reaseguro aceptado en 2017 ascendió a 6.742 millones de euros en primas (+0,9%), mientras que el reaseguro cedido y retrocedido se situó en 7.207 millones (+2,2%), en su mayor parte correspondiente a No Vida. Atendiendo al destino de las cesiones, alrededor del 50% se queda en España. También reseñó cierto retroceso en los resultados técnicos-financieros del reaseguro cedido, aunque en la mayoría de los ramos continúa en positivo.

En cuanto a las perspectivas futuras, indicó que el reaseguro se enfrenta a una carga catastrófica excepcional, la reducción de márgenes para los riesgos no catastróficos y la amenaza de unos rendimientos financieros bajos.

A continuación, Carlos Wong-Fupuy, FIA. FRM senior director de A.M. Best, explicó cómo se elaboran las clasificaciones de fortaleza financiera e indicó cómo se  trasladaría dicha metodología para generar el rating de la ficticia ‘Spain Insurance, S.A.’, trasunto del conjunto de entidades del mercado asegurador de nuestro país. Señaló que las calificaciones de la agencia atienden tanto a la evolución de la hoja de balance de las compañías como al desempeño operativo, el perfil de negocios y su gestión de riesgos. Tras el análisis de estos elementos, concluyó que el conjunto de la industria aseguradora en España tendría una calificación bbb/aa-.

Impacto del nuevo baremo

La jornada concluyó con una revisión del impacto del nuevo baremo de Autos. José Ignacio Pérez Postigo, director de Gestión Técnica de Prestaciones y Proveedores de MAPFRE, afirmó que su entrada en vigor influye tanto en la suficiencia de las primas y de las provisiones como en los contratos de reaseguro. Recordó que el objetivo del nuevo baremo es “indemnizar más y mejor a los grandes lesionados” y afirmó que “ese principio general se está cumpliendo”. Sin embargo, anotó que, de momento, se están liquidando los siniestros más leves, ya que está resultando más complicado liquidar los siniestros con lesiones graves o fallecidos, por la dificultad que comporta cuantificar, acreditar u consensuar con el perjudicado bajo los nuevos conceptos.

Así, 30 meses después de su entrada en vigor, el 56,6% del importe reclamado bajo el nuevo baremo aún no había sido liquidado; mientras que en los siniestros ocurridos en 2015, con el antiguo sistema de valoración y transcurrido ese mismo plazo, solo permanecía retenido el 28,1% del importe valorado. Además, constató cierta falta de madurez en el coste final de los siniestros y remarcó que “el nuevo baremo aún se está conformando en su aplicación práctica”.

Por su parte, Federico Maroto, claims executive de GEN RE, analizó el impacto en el reaseguro. Señaló que todavía no hemos visto la repercusión de los casos más conflictivos, dado que aún se están liquidando los acuerdos más sencillos y favorables para las aseguradoras. Respecto a la aplicación del baremo en otros ámbitos, reseñó que ya se ha aplicado en accidentes laborales, reclamaciones de responsabilidad civil médica, etc. Además, indicó que el sector está preocupado por la actualización del baremo y la posible aplicación de los denominados ‘perjuicios excepcionales’, el uso de las rentas vitalicias como fórmula de pago de las indemnizaciones –y su impacto en las provisiones técnicas-, la valoración del lucro cesante, la sustitución de prótesis o la necesidad de tercera persona para el cuidado de los perjudicados.