El mercado londinense, por su parte, asegura que una de las razones de la retención del pago es “el consumo de marihuana” de West.

El rapero suspendió el pasado otoño 21 conciertos en Norteamérica y fue tratado en el hospital porque sufría agotamiento. En su último concierto realizó un discurso en el que castigaba a Jay-Z, Beyoncé, Mark Zuckerberg y a Hillary Clinton, tocó únicamente tres canciones y canceló el resto de la gira en ese momento, reembolsando el pago de las entradas del resto de los conciertos. Lo hospitalizaron por “agotamiento”, pasando ocho días en un centro psiquiátrico de Los Ángeles.

En la demanda judicial, la empresa responsable de las giras del artista, Very Good Touring, asegura que no se les ha dado “ninguna indicación de que vayan a pagar o tomar ninguna decisión de cobertura, asegurando que el uso de marihuana de West les da motivos para retener los cientos de miles de dólares en aseguranzas pagadas por Very Good”.