El cambio más significativo y del que se hace eco hoy toda la prensa lo protagoniza el PSOE, que ahora parece que aceptaría que, siendo el IPC el elemento “troncal” para revalorizar las pensiones, no sea este indicador el único factor para actualizarlas cada año.

En concreto, desde el PSOE “instan a que el diálogo social considere otros elementos” como serían la evolución del PIB o de los salarios, según explicó la portavoz socialista en esta comisión, Merce Perea. “Se trataría de buscar la fórmula para garantizar el poder adquisitivo”, añadió la diputada del PSOE a la que se vio más tibia de lo habitual en la defensa de que el IPC marcara un suelo mínimo a la hora de revisar las pensiones.