La cultura de la prevención en materia de pólizas de seguro no ha mejorado. El directivo explicó que los mexicanos tienen más claridad en que los siniestros ocurren más en los vehículos y, por ello, se recurre más a este tipo de pólizas. Sin embargo, aclaró que no es un problema cultural, sino que se debe a la falta de capacidad de pago y el poder adquisitivo familiar, según informa el diario ‘Provincias’.

“En la contratación de un seguro convergen dos factores, normalmente la gente cree que nunca le va a pasar, el seguro de Autos tiene una penetración más alta porque la gente percibe el riesgo tener un accidente o de causar un daño, pero poca gente prevé que se va a incendiar la casa, puede ocurrir en cualquier momento o se verán afectados por una inundación, además, también tiene que ver el poder adquisitivo”. No obstante, aclaró que, contrario a lo que se piensa, las pólizas de seguros para casa son accesibles, según el tipo de propiedad que se va a cubrir.

“Una vivienda con un valor de 1 millón de pesos (77.799 dólares), con esa suma asegurada estaría pagando en una zona no muy expuesta a huracanes o terremotos de 3.000 o 4.000 pesos (233,3 o 311,1 dólares) al año. La condiciones cambian en aquellas zonas que son más vulnerables a fenómenos meteorológicos como un huracán o inundaciones donde las primas llegan hasta 15.000 pesos (1.166 dólares) anuales”. Álvarez Marcén se refirió, por ejemplo, a que en el Distrito Federal, Acapulco y Guerrero, son los sitios del territorio nacional donde los precios son más altos como consecuencia de la alta sismicidad y del impacto de huracanes.