Este aumento vendría fundamentalmente de la revalorización de los activos, con una rentabilidad media esperada de los fondos domésticos que podría estar en el entorno del 3%. Mientras, el flujo de aportaciones netas se estima “similar” al año anterior (que fue de 233 millones) y “ligeramente positivo”.

Rabadán reconoció que el ahorro a largo plazo tiene “dificultades de desarrollo”, pero matizó que, con vistas a los cambios normativos que se espera a futuro (informe sobre la Previsión Social Complementaria o reforma fiscal), el sector está ante un “momento de esperanzas adicionales” para su desarrollo. Aunque hizo hincapié en que se debe ser “realista” sobre el peso que en la reforma fiscal tendrán las medidas por parte del Gobierno para reducir el déficit público, “esperamos ver novedades positivas” para el ahorro a largo plazo.

“No sabemos cómo se concretarán, pero estoy confiado en la reforma fiscal. Aunque la reforma es posible que entre en vigor en etapas, esperamos que las medidas que se puedan adoptar para fomentar el ahorro plazo pueden implementarse lo antes posible”, indicó Rabadán, que reiteró: “Tenemos la convicción plena de que, de una forma u otra, habrá mejoras en la fiscalidad de los instrumentos de ahorro a largo plazo”.

LOS PLANES DE EMPLEO, “EN LA NEVERA"

Afirmó, por otro lado, que el “gran obstáculo” para los planes de Empleo es la voluntad de las partes. “En estos momentos -detalló- este no es un elemento prioritario ni para empresarios ni para los sindicatos. Mientras no mejore la situación de la economía y la percepción de los agentes económicos y sociales, el sistema de Empleo va a estar en la nevera”. En esta línea, consideró que la principal condición para que este pilar vuelva a ser activo como hace unos años es que “las condiciones económicas, la situación del empleo, de los salarios y de las empresas mejoren sensiblemente. En este tema somos pragmáticos y habrá que esperar”.

Apuntó, además, que el reciente cambio por el que retribuciones en especie, como los son los planes de Empleo, pasen a cotizar en la base de la Seguridad Social “no contribuye a potenciar la previsión complementaria en las empresas”. La medida, enfatizó, solo reducirá el déficit de la Seguridad Social de una manera “muy marginal”. “Hubiera sido mejor dejar las cosas tal y como estaban”, dijo.

Finamente, adelantó la propuesta que desde el sector privado se ha planteado a la Administración respecto al tipo de interés aplicable para el cálculo de la revalorización del ahorro privado en la información que entidades y Seguridad Social deberán hacer llegar a los trabajadores de más de 50 años sobre la pensión futura estimada. Según explicó Rabadán, proponen una tasa estándar, que perviva en el tiempo (con actualizaciones cada cinco años), que evite volatilidades y que se concreta en una tasa de rendimiento del 3,5%, con una inflación del 2%, lo que supone un tasa de rendimiento anual neta del 1,5%.

Acceso a los detalles del informe de Inverco.