Este aumento viene impulsado principalmente por el fuerte crecimiento económico en los principales países emergentes (con un alza 16,7%, frente al 6% en las economías maduras), la mejora de las medidas de seguridad y las iniciativas públicas de fomento del pago electrónico en esos mercados dada la subida constante del coste del efectivo. También influye positivamente la demanda creciente de servicios digitales seguros y cómodos, proveniente sobre todo del cliente corporativo, lo que está empujando a la banca, según destaca en el informe, a acelerar la inversión y su colaboración con las fintechs para reducir los tiempos de puesta en mercado de experiencias digitales diferenciadoras.

“Las fintechs, así como los laboratorios de innovación que se están creando en la banca, están estableciendo nuevos precedentes en la concepción de experiencias de cliente superiores”, comenta Anirban Bose, Head of Bamking and Capital Markets de la consultora. “Ahora, la clave reside en el mix de alianzas y colaboraciones que se pueden establecer para crear los servicios digitales más innovadores en los momentos clave de interacción con el cliente durante su experiencia digital”, añade.

Además, el informe apunta que a este escenario hay que sumar la presión que ejerce, sobre los ingresos de la banca transaccional, la diversidad de retos externos e internos, como la reducción de los ingresos por comisiones y por intereses o la presión sobre las comisiones por servicios de cambio de divisas.