Los grupos han acordado que, junto a esta fase de discusión y reelaboración de las recomendaciones, seguir recibiendo comparecientes sobre dos temas aún no analizados en la comisión: la cuestión del género y el mundo rural, informa Europa Press. En todo caso, la hoja de ruta de la comisión tras el parón vacacional pasará por la reelaboración de las nuevas recomendaciones.

En principio, los grupos iniciarán la revisión ordenada de los puntos, aunque asumen que deberán priorizar aquellas cuestiones en las que haya mayor consenso ante los previsibles escollos que se plantearán, especialmente en las reformas estructurales, de mayor calado. En este sentido, los grupos ven más factible llegar a acuerdos sobre las nuevas fuentes de financiación y las medidas puntuales que, a corto plazo, permitirán un mayor nivel de ingresos a las arcas de la Seguridad Social.  El mayor escollo para alcanzar un acuerdo será la evolución de las actuales pensiones.

En un inicio, el Gobierno pretendía que los trabajos de la Comisión fueran rápidos y poder tener en primavera una revisión de las recomendaciones que ya debían haberse actualizado en 2016 (se revisan cada cinco años), e incorporarlas a los Presupuestos de 2017. Sin embargo, los grupos asumen que antes de finales de mayo y principios de junio no podrán tener cerradas las primeras recomendaciones, aunque, igual que con las primeras estimaciones, existe cierto escepticismo de que esto acabe siendo así, pues en la oposición creen que responde más a un intento del Gobierno de tener cerrada la revisión en verano y poder elaborar un decreto ley con medidas en el mes de septiembre.

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