Rafael Doménech, jefe de estudios de BBVA, que formó parte del grupo de expertos nombrado por el Gobierno para diseñar el factor de la sostenibilidad en la reforma del sistema de pensiones, inició las ponencias de la mañana exponiendo su visión sobre la economía mundial y, más concretamente, la de España. Según esgrimió, en 2013 hay cierta desaceleración y aunque el crecimiento mundial sigue estando por encima del 3%, se ralentiza. En la Unión Europea Monetaria se observa una recuperación incipiente, aunque recordó que “hay un calendario de construcción bancaria que debe culminar en octubre-noviembre del próximo año y que ya ha redundado en una reducción de las tensiones financieras importante”. En España, dijo, ha habido una reducción de las primas de riesgo muy importante y se espera una mejora de las perspectivas.

ESCENARIO ECONÓMICO FUTURO

“Sin embargo, sigue habiendo incertidumbre futura”, reiteró Doménech. “Estamos en una situación que recuerda mucho a lo vivido a finales de 2010 y principios de 2011, cuando se resolvió la ayuda a Grecia y comenzó el problema en Italia y el de la deuda soberana. El escenario de riesgo sería que se provocara una tercera recesión. Ahora la recuperación de la eurozona está en marcha, pero por detrás de la de Estados Unidos, que ya ha recuperado dos tercios de su PIB, y la fragmentación europea aún es alta. Por su parte, España es un deudor neto del eurosistema, por la salida masiva de capital extranjero. El riesgo de ruptura del euro se solucionó, pero la fragmentación financiera persiste y aunque Estados Unidos acaba de alcanzar un acuerdo en el último minuto sobre su situación, la estrategia de salida de la Fed agita los mercados, especialmente en los países emergentes, donde ha habido una salida de flujo de capital por motivos idiosincráticos”, recalcó. Con todo, confió en que Europa pase al crecimiento positivo del 1%, desde el 1% negativo.

Sobre la situación económica de España, estimó que tras muchos trimestres de caídas tocará fondo este año y, si todo continúa así, llegaremos a 2014 con tasas de crecimiento positivas (en el segundo trimestre). Según expuso, las variables que anteceden al ciclo, y que ya son hechos logrados, son: el crecimiento de las exportaciones, el excelente bruto de explotación, la inversión en maquinaria y equipo y las nuevas concesiones de crédito (flujo). Por su parte, las variables retardadas que están llegando ahora son: el crecimiento del PIB (que por ahora se mantiene estable); el crecimiento del empleo, que está desestabilizándose (ya no se destruye empleo, aunque tampoco se crea) y el crecimiento del stock de crédito (disminuyendo). Estas variables siempre van en sintonía cíclica con el crecimiento del PIB, afirmó.

En resumen, “hay que aprovechar esta situación. Europa tiene que avanzar hacia la unidad monetaria y bancaria y cumplir sus promesas para que ese proceso de unificación bancaria sea una realidad. En España hay que seguir trabajando para atraer inversores extranjeros que logre el proceso de desapalancamiento financiero, al tiempo que cae la tasa de desempleo y se produce la mejora económica”.

EL RETO DE LA PREVISIÓN COLECTIVA

A continuación tuvo lugar un debate moderado por Joaquín Picazo, director de Previsión Colectiva de BBVA Seguros, en el que participaron Marta Déniz, directora de Riesgos no Bancarios de BBVA y Víctor Algara, director de Inversiones de BBVA Seguros.

Marta Déniz comenzó abordando la adaptación de su entidad a Solvencia II, resumiendo los cambios mas relevantes que introduciría la nueva normativa como son la valoración a mercado del activo y el pasivo y la exigencia de un capital regulatorio en función de los riesgos de los productos y de los activos utilizados como cobertura.

Déniz subrayo que los riesgos más importantes para el negocio de Previsión Colectiva son el riesgo de longevidad y el riesgo de spread. En este sentido, BBVA Seguros lleva trabajando, desde hace años, en un modelo interno de longevidad que incorpora variables que inciden de manera significativa en el riesgo de longevidad como son la edad y la duración de la renta. En segundo lugar, la bajada de ratings de muchos emisores y la elevada duración de los compromisos asegurados han incrementado los requerimientos de capital por riesgo de spread.

En cuanto a las rentas vitalicias diferidas y los productos de interés técnico más participación en beneficios, comentó que los primeros son productos que requieren un margen elevado para cubrir el riesgo de longevidad y el riesgo de spread (debido a la duración de estas rentas) y que para los segundos, Solvencia II exige la valoración de las opciones implícitas (tipo mínimo garantizado y rescate a provisión matemática) afectando al best estimate y, por lo tanto, al capital disponible y al ratio de solvencia.

Por su parte, Víctor Algara comentó el impacto que Solvencia II está ya teniendo lugar en la distribución de activos de las compañías aseguradoras europeas. Así en los últimos años se ha aumentado el porcentaje de inversión en renta fija en detrimento de la renta variable, debido fundamentalmente al capital requerido. En España esta tendencia también se ha visto en los balances de las aseguradoras y en concreto, en BBVA SEGUROS se viene atendiendo también a estos factores a la hora de seleccionar activos para las cotizaciones a clientes.

Sobre la visión de futuro, Déniz avanzó que en estos tres meses se espera llegar a un acuerdo sobre el paquete de medidas a aplicar a las garantías a largo plazo que ha sido muy debatido a nivel europeo y uno de los temas que han retrasado la entrada en vigor de Solvencia II. Sobre las medidas interinas que se refieren a ORSA, reporting al regulador, sistema de gobierno y modelos internos comentó las fechas en que deben presentarse al supervisor. Como conclusión final, considera que los sucesivos retrasos en la fecha de entrada en vigor de la nueva normativa permitirán a las grandes compañías cumplir con los requerimientos normativos en fecha. Por el contrario, para las entidades pequeñas, que empezaron mas tarde y disponen de menos recursos, el proceso de adaptación a Solvencia II puede ser más complicado.

En cuanto a la evolución de tipos de interés de corto plazo, Algara dijo que espera que sigan bajos durante mucho tiempo. Y que el tipo de los bonos de largo plazo de países core irán subiendo paulatinamente acercándose a la rentabilidad de la deuda española, estrechándose así la prima de riesgo.

Finalmente, Picazo señaló que BBVA SEGUROS es una Compañía que piensa en el futuro y su objetivo es seguir siendo cada vez más solvente para garantizar los compromisos asumidos y mantener la calidad de servicio a sus Tomadores y Asegurados.

EL FACTOR DE LA SOSTENIBILIDAD EN LA REFORMA DE LAS PENSIONES

Tras el debate, Doménech expuso las conclusiones del Estudio de la Sostenibilidad de las Pensiones, del que explicó los próximos cambios que introducirá la reforma de las pensiones, entre los que destaca el cambio de revalorización de las cuantías y la creación del factor de sostenibilidad, que ajustará la cuantía inicial de las futuras prestaciones de jubilación a la esperanza de vida. Este último cambio afectará a todas las nuevas pensiones que se den de alta a partir del 1 de enero de 2019, que será cuando entre en vigor a pesar de que ya está sobre la mesa. Además, con la creación de este factor, la revisión de la variación interanual de la esperanza de vida se realizará cada cinco años.