El pasado año, se incorporaron solo cinco inspectores nuevos y este año no habrá incorporaciones. Las próximas oposiciones están previstas para 2014. 

Fuentes próximas al supervisor apuntan que el problema va más allá de la mera salida de inspectores y subrayan la falta general de medios con los que opera la DGSFP. La institución cuenta con unos 200 trabajadores, que se reparten casi a partes iguales entre inspectores y administrativos. En comparación, el Banco de España tiene 2.620 personas en nómina, en comparación, de las que 410 forman el área de inspección. La CNMV dispone por su parte de 427 empleados.