Una cifra que casi coincide con la del salario mediano español, de 19.466 euros, según los datos aportados por INE que recoge El Economista. Ese salario medio hace referencia al punto que separa al 50% de empleados que cobran por encima de esa cifra y al 50% cuyo sueldo es inferior.

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social, puso de relieve en una reciente comparecencia parlamentaria que los sueldos y pensiones se parecen cada día más, hasta el punto de que la tasa de sustitución (que compara la cuantía de la pensión de un retirado con lo que cobraba antes de jubilarse) se sitúa en nuestro país ampliamente por encima del 80%, una de las más elevadas de la Unión Europea. En Alemania, un país que se convierte en referencia por sus reformas, se sitúa un poco por encima del 40%. Y en Francia, con el mayor gasto público del continente, levemente por encima del 70%.

En una década la pensión media mensual de jubilación se ha incrementado en 300 euros. En 2007, justo antes de entrar en recesión, se situaba en los 766 euros, en el mes de julio se ha colocado en 1.064, una revalorización que no encuentra comparativa en el mercado laboral ya que la congelación fue protagonista entre 2008 y 2011, así como la devaluación, clave en los años 2012-2015.