Lo que sí confirma este baremo es que en 2014 el fraude se ha triplicado, siendo seis de cada 100 siniestros declarados un intento de estos casos, y estimándose el coste global de estas prácticas en unos 1.190 millones de euros anuales, casi un 20% más que en el informe anterior. Esto supone una “consecuencia demoledora para el sector, ya que se produce una mutualización del fraude que a su vez repercute en un aumento de las primas y en que todos paguemos más”, de manera que se “sociabiliza el fraude”, señaló.

A pesar de este dato, en este barómetro "hay un punto muy positivo", indica Valencia: a pesar de que 5,2 millones de automovilistas siguen reconociendo que podrían cometer fraude si supieran que no van a ser descubiertos y de que "9 millones de conductores siguen justificando el fraude al seguro", "comienza a haber algunos síntomas que anuncian una mejora, porque la intención de estafar a las compañías ha descendido a casi la mitad". Asimismo, existe un mayor conocimiento de las consecuencias legales que conllevan estas prácticas, que los encuestados comienzan a asociar a una situación puntual de necesidad y no a un tema cultural

Otro dato destacable apunta a un aumento de la predisposición a denunciar, con un 73% de las personas que confirma que lo haría si tuviera un beneficio económico directo, como ocurre en países como Reino Unido o Estados Unidos. En este sentido, el directivo manifestó que esta circunstancia podría ser motivo de análisis y estudio en el sector y que no hay porqué descartar esta idea si los resultados van a ser positivos.

Mayor fraude en daños materiales, pero mayor coste en los corporales

Según este barómetro, el 95,5% de los intentos de fraude son relativos a los daños materiales, cuyo coste medio es de 550 euros, y el 4,5% restante se refiere a las lesiones, aunque el importe medio de estos últimos multiplica por 30 al de los primeros, situándose en 17.400 euros. En este último punto, el informe cita que el 98% de las lesiones corporales se refiere a simulaciones o falsos agravamientos de un daño real, con el esguince cervical como caso más frecuente, mientras que el 2% restante es por enfermedad o lesión anterior al accidente.

Por tipo de estafa, cuatro de cada cinco fraudes son por daños ajenos al siniestro (77%), seguido de los montajes, que suponen un 12% de los casos, siendo estos dos los que más crecen (cuatro y dos puntos porcentuales, respectivamente). Además, el 97% de los casos de fraude se registra en los seguros de Autos, por el 3% de motocicletas.

Los meses que más se defrauda es la época previa a las vacaciones (mayo, junio y julio) y el mes de enero. Por días de la semana, el lunes es el día con más fraudes (19% de los casos) y los que menos los fines de semana (un 10% el sábado y apenas un 9% el domingo).

Perfil de conductor defraudador

colpe coche siniestro accidenteOtras de las novedades sobre la que llama la atención el informe es que el fraude en empresas, especialmente en pymes, y en los jóvenes se ha ralentizado. "Puede que a causa de la crisis", según Valencia, pues muchas de estas empresas han desaparecido. Además, al margen del perfil de conductor defraudador (hombre, menor de 26 años, con empleo precario o paro, y que justifica la acción del fraude -en el que trata de incluir más daños de los que realmente tiene el vehículo- por razones de desempleo y simulando en mayor medida accidentes con contrarios), hay un colectivo que comienza a abundar: conductores de 30 a 40 años, con estudios superiores y con empleo por cuenta ajena.

Por género, los hombres defraudan más que las mujeres, se arrepienten menos de las estafas (63,5% frente al 51,7%) y presumen más de ellas, incluso ante desconocidos. Por su parte, las mujeres fingen más lesiones que los hombres, simulan más gravedad de la real en las mismas (2,6% en los hombres frente al 19,2% de las mujeres) y desconocen más las consecuencias jurídicas del fraude. En cuanto a las razones para defraudar al seguro, los hombres lo hacen para “tener el coche en perfecto estado” y las mujeres lo justifican por su “tendencia a cuidar de la economía familiar”.

Mapa del fraude en España

La cuantía media de cada intento de estafa en España ronda los 1.284 euros, un 45% más que en 2013, aunque se registran variaciones importantes entre unas provincias y otras. Huesca, Lugo y Almería son los territorios con cuantías medias más altas (4.800, 3.600, y 3.200 euros, respectivamente), frente a Segovia, Zamora y Zaragoza, en el lado contrario, es decir, las provincias que menor importe medio defraudan (230, 301, 390 euros, respectivamente).

En cuanto al índice ponderado del fraude 2014, las provincias de Cuenca, Murcia y Jaén son los territorios con más fraudes, mientras que Soria, Salamanca y Burgos arrojan los índices más bajos.

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