Estas son las principales cifras que ha arrojado el estudio Impact Forecasting, elaborado por el centro de excelencia de desarrollo de modelos de catástrofe de AON BENFIELD en su último informe ‘Annual Global Climate and Catastrophe Report’. Además, con el fin de realizar un análisis más profundo de los datos sobre catástrofes de la última década, Impact Forecasting ha lanzado su nueva web Catastrophe Insight, que incluye distintas funciones y tablas de las 10 principales catástrofes del periodo 2005-2012.

Para Stephen Mildenhall, CEO de Aon Benfield Analytics, “a pesar del creciente apoyo a la ‘nueva teoría normal’ de un mundo dominado por una rápida escalada de las pérdidas globales por catástrofes, nuestro estudio destaca que en 2012 se ha vuelto a un nivel más normal de pérdidas tras las extremas pérdidas económicas y aseguradas registradas en 2011. Mientras que las pérdidas nominadas por catástrofe están incrementándose a un ritmo alarmante, las pérdidas económicas como porcentaje del GDP global (una medida normalizada expresamente para la inflación y el desarrollo económico) se han mantenido relativamente estables durante los últimos 30 años. El moderado nivel de pérdidas por catástrofe en 2012 está reflejado en un fuerte crecimiento de capital reasegurador durante el año”.

LAS CATÁSTROFES NATURALES EN ESTADOS UNIDOS HAN SUPUESTO DOS TERCIOS DE TODAS LAS PÉRDIDAS ASEGURADAS GLOBALES

Las dos catástrofes naturales ocurridas en Estados Unidos, el Huracán Sandy y la sequía, han supuesto dos tercios de todas las pérdidas aseguradas globales y casi la mitad de todas las pérdidas económicas del año. En concreto, el Huracán Sandy ha sido la catástrofe individual más costosa del año, habiendo causado hasta la fecha unas pérdidas aseguradas estimadas de 28.200 millones de dólares (20.944 millones de euros) para los programas de aseguradores privados y los respaldados por el Gobierno y, aproximadamente 65.000 millones de dólares (48.275 millones de euros) en pérdidas económicas en Estados Unidos, Caribe, Bahamas y Canadá.

La catástrofe con más víctimas de 2012 ha sido el Super Tifón Bopha, que acabó con la vida de más de 1.900 personas después de tocar tierra en Filipinas. Además, el informe pone de manifiesto que un total de 14 ciclones tropicales tocaron tierra en todo el mundo en 2012, en comparación con una media a largo plazo de 16. Las mayores inundaciones afectaron a China y Reino Unido, con otras fuertes inundaciones registradas en distintas partes de Asia, Europa y Oceanía. A esto se suma que dos terremotos afectaron a Italia causando grandes daños en la región de Emilia-Romana.

En 2012, Europa, Asia y Norteamérica (con excepción de Estados Unidos) originaron conjuntamente unas pérdidas aseguradas superiores a los 1.000 millones de dólares (742,7 millones de euros) debido a inundaciones, terremotos y ciclones tropicales. Las pérdidas en Asia y Oceanía estuvieron muy por debajo de la media de los 10 últimos años y en el caso de Europa, ésta ha estado ligeramente por debajo de su media.

Steve Bowen, científico y meteorólogo Senior de Impact Forecasting, hace un repaso del pasado año revelando que “tras un año en el que Asia y Oceanía registraron unas cuantiosas pérdidas por catástrofes naturales, el foco en 2012 se ha trasladado de nuevo a Estados Unidos. El país ha sufrido nueve catástrofes de más de 1.000 millones de pérdidas cada una, incluyendo el Huracán Sandy y la mayor sequía desde 1930. La actividad de los tornados ha sido muy inferior a la de 2011, lo que puede ser en parte atribuido a los efectos de la larga sequía. Las grandes pérdidas causadas por el clima han sido similares a la media de los últimos 5 años y un 46% inferiores al récord de pérdidas de 2011. Por último, 2012 es el séptimo año consecutivo en el que ningún gran huracán toca tierra en Estados Unidos, algo nunca visto desde 1860”.