"Es triste que una empresa que en estos momentos quiere invertir en España tenga más posibilidades en otros países por la demagogia con la sanidad pública que existe aquí", asevera el directivo, que considera que el rechazo de la sociedad hacia esta modelo sólo puede explicarse por razones ideológicas y no económicas. "El modelo de gestión privada lleva quince años y ha demostrado que ha conciliado calidad y eficiencia, porque es como mínimo entre un 20% y un 30% más barato".

Señala que la polémica oculta lo que ha aportado Capio. "No se valora que hemos invertido 500 millones de euros en cinco años, hemos cogido hospitales en quiebra y hemos aumentado los trabajadores. Hemos demostrado que podemos ayudar a mejorar el sistema público". Además, se define como un defensor de la sanidad pública: "Yo soy de los que considero que la Sanidad no se puede dejar al libre mercado". Y por eso pide decisiones "valientes" ya que "si de verdad se quiere defender el sistema sanitario público está claro que hay que hacer algo. No hacer nada es lo que seguro que acaba con el sistema que tenemos. La única solución es dejarnos de demagogia y buscar la eficiencia".

UN MODELO DE GESTIÓN SANITARIA INTEGRAL CAPITATIVO

A pesar de la polémica, Capio estudiará todos los procesos de colaboración público privada que se planteen en España y en "los que podamos aportar valor", aunque tiene claras sus preferencias: "Un modelo de gestión sanitaria integral capitativo -de canon por paciente atendido-, porque es lo que mejor conocemos y en lo que más podemos aportar". Un sistema que encaja con el que se licitará en Madrid. En otros casos, como el que plantea el Gobierno valenciano -gestores privados de los centros pero sin incluir la asistencia sanitaria-, Madera considera más difícil participar hasta conocer en detalle las condiciones.

La gestión de los hospitales públicos ha desencadenado una reacción en la sanidad privada para posicionarse en estos concursos, con compras y fusiones. Dentro de estas fusiones, una de las adquisiciones que encajaba con la filosofía del grupo es con la valenciana Ribera Salud, que gestionaba seis hospitales públicos, pero no prosperó "por las diferencias entre los dos socios”. Pese a que desde entonces Ribera Salud ha vendido dos de sus participaciones a SANITAS, Madera considera que el grupo sigue siendo la pareja ideal. "Está ahí y nada es descartable".

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