Tal y como explica el ejecutivo, el dinero de los inversores se está destinando a bonos catástrofes, así como a otras áreas de la industria de seguros, lo que está generando un aumento de la competencia y, a su vez, pone bajo presión a los actores tradicionales.

“El seguro y la industria del reaseguro tienen un fuerte nivel de solvencia, hay grandes cantidades de capital”, subraya Kerner a la agencia de noticias ‘Reuters’. “La industria puede manejar un evento de 100.000 millones, y pagar todos las reclamaciones; no es un gran problema de solvencia”, apunta. “Nosotros necesitamos tener acceso a todas las formas de capital para poder ofrecer las soluciones más adecuadas a la hora de transferir el riesgo. En este contexto, el capital alternativo es muy bueno, ya que se ha ampliado la capacidad de la industria de los seguros para poder manejar estos grandes eventos”, concluye.