En 2016, la incertidumbre económica y política de los países emergentes impacta directamente en el mercado del automóvil. "La continua caída en los mercados de Brasil (-19% en 2016) y Rusia (-11%) es violenta: las matriculaciones se han dividido entre dos en menos de cuatro años. El contragolpe petrolero, la crisis de financiación y las incertidumbres políticas cuestan caro a Rusia y a Brasil, ambas en recesión, como sus mercados automovilísticos", explica Ludovic Subran, economista jefe de EULER HERMES.

2016 será el tercer año consecutivo de crecimiento de ventas para el mercado automovilístico europeo con una previsión de crecimiento de +5,5%. El conjunto de los países europeos contribuirá al buen desarrollo de la región. Italia y España siguen recuperando terreno con una subida de las ventas de +10%, aunque aún por debajo de sus niveles previos a la crisis. Francia (+6%) y Alemania (+5%) van mejor y deberían recuperar por fin su nivel anterior a la crisis.

Fabricantes: un giro necesario

En 2016 y 2017, los fabricantes de automóviles deberían registrar buenos resultados, afirma el análisis, fruto de los esfuerzos sobre los costes pero sobre todo por la recuperación de la demanda. En Estados Unidos, por ejemplo, se espera un aumento de los ingresos de +3% y los márgenes operativos se mantendrán en torno a 4,7%. En Europa, los fabricantes alemanes registran rentabilidades operativas cercanas al 7% y las de los franceses se acercan al 4,5%. En cuanto a cifra de negocio, se espera un crecimiento de +6% en Alemania y de +5% en Francia en 2016 (+4% y +3% respectivamente en 2017).

Sin embargo, el crecimiento de la producción mundial se ha ralentizado a en torno a +2% en 2015 y 2016, y se espera que caiga a +1% en 2017. "Esta bajada de ritmo impone a los fabricantes continuar explorando nuevos mercados, a menudo más arriesgados, adaptar herramientas y productos, y continuar localizando sus instalaciones de producción allá donde los costes son menores, sobre todo para los vehículos de entrada de gama. Todo esto sin olvidar invertir, sobre todo en servicios y tecnología, para una experiencia cliente de primera clase", analiza Subran.