“En A.M. Best consideramos que los indicadores financieros de las aseguradoras en España son más sólidos que los de muchos otros mercados europeos. Los márgenes de beneficios son sanos, a pesar de las difíciles condiciones económicas del país y la aparición de canales de distribución alternativos como internet. En líneas generales, la capitalización de las empresas es fuerte, sin problemas de apalancamiento de deuda”, enfatiza Carlos Wong-Fupuy, director senior de Análisis de la firma de calificación.

El informe desvela que los asegurados tienen un sentido de la lealtad hacia las compañías en los productos de líneas personales, a pesar de este sentimiento está empezando a cambiar debido a la influencia de los comparadores.

Asimismo, se remarca que España no se considera muy expuesta a las catástrofes naturales, aunque en el caso de que cualquiera de estas actividades, las aseguradoras están protegidos por el Consorcio de Compensación de Seguros. En consecuencia, el mercado primario no asume reclamaciones significativas y volátiles de este tipo.

FUERTE COMPETENCIA Y PRESIÓN SOBRE LOS PRECIOS

Dado que tanto No Vida como Vida siguen siendo negocios rentables, A.M. Best cree que es probable que continúe la intensa competencia, aunque se prevé una consolidación de la industria.

Yvette Essen, directora de Investigación de la agencia para Europa y Mercados Emergentes, y autora del informe, comenta al respecto: “España país sigue atrayendo el interés internacional de las empresas que tratan de asegurar los riesgos internos, así como de las aseguradoras que buscan el acceso a América Latina. Sin embargo, mientras que España está atrayendo a compañías de seguros internacionales, en A.M. Best vemos que el sector se enfrenta a importantes desafíos. El entorno competitivo, el exceso de capacidad y la trayectoria favorable de la siniestralidad, del mercado están manteniendo la presión sobre los precios”.