Los activos totales bajo administración crecieron hasta los 75.000 millones de dólares en el último año (69.920 millones de euros), un 7,1% más que en 2015. En el cuarto trimestre de 2016 el mercado de ILS experimentó un repunte, con 2.000 millones (1.865 millones de euros) de la capacidad de bonos de catástrofe en No Vida emitidos a través de cinco transacciones. Si se compara, detalla el informe, está muy por encima de los 1.400 millones (1.300 millones) emitidos en el mismo período de 2015.

"El tamaño del mercado ILS continuó creciendo en 2016. Sin embargo, el crecimiento por sí solo no ha sido lo único, ya que la diversificación por peligros se torna cada vez más importante para los inversores, al igual que los diferentes enfoques de liquidez y apalancamiento, dependiendo del apetito de cada inversor por el riesgo ILS”, sintetiza Bill Dubinsky, director de ILS en WCMA.

Desde el bróker detallan que en el cuarto trimestre todas las emisiones se realizaron por patrocinadores repetidos. Sin embargo, sí trajeron riesgos de diversificación a los inversionistas. Así destaca como ejemplos el Horse Capital I de GENERALI, que cubría el riesgo de responsabilidad civil de terceros, el primer bono de este tipo desde 2007, así como el Bermuda’s Galilei I de XL que fue el primer bono para cubrir un ciclón tropical australiano y el terremoto australiano desde 2013.

¿Cómo se comportará el ILS este año?

Sobre las perspectivas del mercado para 2017, Dubinsky auguró que “nuestra expectativa de 2017 es que los activos bajo administración continuarán creciendo aproximadamente al mismo ritmo que en 2016”. Para el directivo, el apalancamiento y la diversidad también aumentarán, liderados por un mayor nivel de sofisticación entre la base de inversionistas establecida. A su vez, “los nuevos inversionistas seguirán buscando la mayor liquidez que ofrece el producto tradicional de bonos catástrofe", matiza.