La industria de seguros generales mostró una mejora sustancial en los resultados anualizados al cierre del primer semestre de 2016 (338,8%). La utilidad en dicho período alcanzó 36.159 millones de pesos (53,04 millones de dólares) y se tradujo en un ROAA de 1,9% y un ROAE del 10,6%, ambos muy superiores a lo presentado a junio de 2015 (0,5% y 2,7%, respectivamente). El incremento en el resultado neto estuvo impulsado principalmente por mejoras en resultados operacionales tras un 2015 de bajos resultados, mientras los ingresos de inversiones se mantuvieron en rangos estables en comparación a junio de ese año, con una rentabilidad promedio de 4,1%.

Vida logra un crecimiento anual en prima suscrita del 22,6%

Por otro lado, la industria de seguros de Vida cerró el primer semestre de 2016 con un crecimiento anual en prima suscrita de 22,6%, superior al 18,2% mostrado a junio de 2015. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la mayor comercialización de rentas vitalicias, negocio que, adelantándose a la aplicación de los nuevos requerimientos de reservas por las nuevas tasas de mortalidad de 1 de julio de 2016, registró un alza de 30,3% respecto a igual semestre de 2015. Aunque menos intenso, el incremento de la industria fue observado prácticamente en todas las líneas de negocios, destacando, además, el aumento en las líneas de seguros con ahorro (un 22,8% respecto a junio de 2015) y seguros de vida y salud (14,7%).

Según la agencia, si bien el resultado neto de la industria de seguros de vida exhibió un alza del 1,9% respecto de igual período de 2015, alcanzando los 195.291 millones, la rentabilidad disminuyó levemente. A junio de 2016, el segmento registró un ROAA de 1,2% y un ROAE de 13,2% anualizados, manteniéndose dentro del rango promedio de rentabilidad de los últimos 3 años (ROAA 1,2% y ROAE 12,1%). Alineado a la relevancia del negocio de administración de activos a nivel agregado, el ingreso financiero se mantiene como la principal fuente de resultados (840.287 millones de pesos). Este se incrementó un 12,8% respecto a junio de 2015, reflejando una rentabilidad de inversiones estable en rangos de 5,5%, consistente con una composición de inversiones que no ha mostrado en su historia variaciones relevantes.